Tónica
Primer grado de la tonalidad.
Qué significa
La tónica es el primer grado de una tonalidad y la tríada construida sobre él, en teoría funcional T (I). Es el centro de la tonalidad, el acorde en el que la música reposa y al que regresa. Todas las demás funciones se refieren a ella: la dominante conduce hacia ella, la subdominante se aleja de ella.
Uso musical
La posición de la tónica no se produce por sí sola, sino que se establece mediante cadencias. Un acorde se convierte en tónica cuando la dominante conduce hacia él; solo el trayecto D–T confirma el centro. Por eso, el mismo acorde puede ser tónica en una pieza y dominante en otra: su función se deriva del contexto, no del sonido en sí.
Al principio y al final de una pieza, en la música tonal se sitúa por regla general la tónica; el final aparece casi siempre como cadencia auténtica perfecta, con la fundamental en el bajo y en la voz superior. Dentro de un movimiento, el centro puede cambiar cuando la música modula; la nueva tonalidad tiene entonces su propia tónica.
La tónica tiene sustitutos que comparten con ella dos notas: la relativa de la tónica, sobre el sexto grado, y el acorde de contraste de la tónica, sobre el tercero. La relativa de la tónica sustituye a la tónica en la cadencia rota.
Conviene distinguir la tónica de la finalis de la música modal: la finalis es la nota de cierre y de referencia de una melodía, sin que necesariamente exista una tendencia funcional que conduzca hacia ella; la tónica es el centro de un sistema de relaciones.
La tónica es el punto de partida y de llegada de la música en la tonalidad mayor-menor. Sus sustitutos son la relativa de la tónica y el acorde de contraste de la tónica, que ofrecen reposo sin cierre completo.
Práctica interpretativa
Da a la tónica, al final, reposo, no fuerza: actúa por llegada, no por volumen. Al estudiar la obra, presta atención a dónde se confirma la tónica y dónde la pieza se aleja de ella. Y afina con esmero el acorde final; en él, cualquier desviación resulta especialmente audible.