Cadencias – tensión y resolución
Una cadencia es la puntuación armónica de la música: el giro que cierra una frase o la deja abierta. Aquí los acordes por grados se convierten en cierres reales – en mayor y en menor.
Puntuación armónica
Una cadencia es una progresión de acordes fija al final de una frase que crea cierto grado de conclusión – desde un punto final definitivo hasta una coma abierta. El motor es el arco de tensión de las tres funciones: la dominante acumula tensión, la tónica la libera. El arco armónico de base es:
Las cuatro cadencias estándar derivan de este arco. Lo decisivo cada vez es el último paso – y si cumple la expectativa o la defrauda a propósito.
La cadencia perfecta: V–I
La cadencia auténtica (perfecta) va de la dominante a la tónica – V–I en mayor, V–i en menor. Es el cierre más fuerte y definitivo; la sensible de la dominante atrae de forma inevitable hacia la fundamental de la tónica.
La cadencia «Amén»: IV–I
La cadencia plagal va de la subdominante a la tónica – IV–I en mayor, iv–i en menor. Suena más suave y solemne que la auténtica, sin la sensible apremiante. Por cerrar tan a menudo los himnos, se la llama también cadencia «Amén».
El final abierto: …–V
La semicadencia termina en la dominante en lugar de la tónica. No cierra nada; deja la frase abierta como un signo de interrogación – una respiración a mitad de la oración que espera respuesta. A menudo como IV–V, ii–V o I–V.
Fíjate en cómo el cierre queda en suspenso – «quiere» continuar.
La expectativa defraudada: V–vi
En la cadencia rota (deceptiva) la dominante acumula toda la tensión de un cierre auténtico – pero en lugar de la tónica esperada llega su sustituto. En mayor es V–vi, en menor V–VI. Un detalle sutil pero importante: el sexto grado en menor es un acorde mayor (en La menor, Fa mayor, VI), mientras que en mayor es menor (vi).
La cadencia rota mantiene la frase en movimiento, porque el oído sigue esperando la verdadera resolución – un recurso predilecto para aplazar la sensación de llegada.
Bach: cadencia final de «O Haupt voll Blut und Wunden»
¿Cómo suena todo esto en música real? Aquí el giro final a cuatro voces del coral «O Haupt voll Blut und Wunden» (melodía de Hans Leo Hassler, armonizada a cuatro voces por Johann Sebastian Bach, † 1750 – de dominio público). El coral está en una tonalidad menor, pero termina en un acorde mayor: la tercera de Picardía.
Cadencia final en Re menor: subdominante (iv) → dominante (V) → tónica (I). El acorde final lleva el Fa♯ elevado en lugar de Fa – la tercera de Picardía.
El análisis: una cadencia auténtica perfecta V–I, precedida por la subdominante. Como la obra está en menor, un cierre normal sería V–i (i minúscula, la tónica menor). Pero Bach eleva la tercera del acorde final a tercera mayor – Re menor se convierte en un radiante Re mayor. Por eso aquí el cifrado correcto es V–I con I mayúscula. Esta tercera de Picardía (francés tierce de Picardie) da a las piezas en menor un final inesperadamente luminoso y reconciliador – un sello de la música barroca.
FAQ sobre cadencias
¿Qué distingue la cadencia auténtica de la plagal?
La auténtica (V–I) viene de la dominante y cierra con toda su fuerza, porque la sensible atrae hacia la tónica. La plagal (IV–I) viene de la subdominante, no tiene sensible y por eso suena más suave – el típico efecto «Amén».
¿Por qué se llama cadencia «rota»?
Porque engaña al oído: la dominante anuncia un cierre auténtico, pero en vez de la tónica llega su sustituto (vi en mayor, VI en menor). La resolución esperada no se produce – la frase continúa.
¿Qué es una tercera de Picardía?
Una pieza en menor que termina en un acorde mayor, elevando la tercera del acorde final. En vez de Re menor se escucha Re mayor. Muy frecuente en la música barroca; da al cierre un carácter luminoso y reconciliador.
¿El menor necesita de verdad un cifrado distinto?
Sí, en los detalles. La tónica y la subdominante son menores (i, iv), mientras que el sexto grado es un acorde mayor (VI). Y para un cierre eficaz la dominante se eleva de v (menor) a V (mayor) – menor armónico.