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Ejercicios · Lectura de notas

Notas en el diapasón

Encuentra la nota indicada en el diapasón de la guitarra (afinación estándar).

Cómo trabajar con el diapasón

El módulo muestra una posición en el diapasón de la guitarra y pregunta el nombre de la nota, o nombra una nota y te pide localizarla. Empieza en los cinco primeros trastes y después abarca todo el mástil hasta el traste doce.

Trabaja con la guitarra en las manos. El efecto de aprendizaje es mucho mayor si no solo nombras la nota, sino que la pisas y la escuchas. Sin instrumento queda en juego de memoria; con instrumento se convierte en orientación.

Practica cuerda a cuerda. Dedica una semana solo a la sexta cuerda, después a la quinta, y así sucesivamente. Intentar aprender las seis a la vez acaba casi siempre con ninguna asentada.

Cómo está organizado el diapasón

La afinación estándar de la guitarra es mi, la, re, sol, si, mi de la cuerda más grave a la más aguda. Cada traste es un semitono. De ahí se sigue que cada nota aparece varias veces en el mástil: un la4 está en la quinta cuerda, traste doce; en la cuarta, traste siete; en la tercera, traste dos; y en la segunda, traste diez.

Entre la mayoría de cuerdas contiguas hay una cuarta justa, es decir, cinco trastes. La excepción es el paso de la tercera a la segunda cuerda, que es una tercera mayor, o sea cuatro trastes. Esa única ruptura explica que los patrones se desplacen un traste al cruzar la segunda cuerda, y es la fuente de error más frecuente al trasladar formas.

A partir del traste doce todo se repite una octava más arriba. El traste doce es el punto medio de la cuerda vibrante y por eso suena exactamente una octava por encima de la cuerda al aire. Quien conoce los doce primeros trastes conoce todo el diapasón.

Desde la práctica

La entrada más eficaz son los puntos de referencia. Las marcas de los trastes tres, cinco, siete y nueve no son decoración, sino hitos. Fija las notas de esas cuatro posiciones en las seis cuerdas y tendrás una retícula desde la que todo lo demás queda a uno o dos trastes.

Un ejercicio que merece repetirse con frecuencia: busca una sola nota, por ejemplo do, en todos los lugares posibles hasta el traste doce y tócalos de grave a agudo. Al principio cuesta dos minutos y a las dos semanas diez segundos. Después esa nota queda ahí para siempre.

Une el conocimiento del diapasón con los acordes. Si sabes dónde están las fundamentales en la sexta y la quinta cuerda, puedes colocar cejillas con intención en lugar de desplazar formas y confiar en la suerte. Justo ahí el conocimiento de digitaciones se convierte en comprensión musical.

Errores frecuentes

El error más habitual es olvidar el desplazamiento entre la tercera y la segunda cuerda. Los patrones que funcionan en las cuatro cuerdas graves deben subir un traste al cruzar a la segunda. Si no se tiene en cuenta, se toca un semitono al lado de forma sistemática.

El segundo error es aprender formas de acordes sin los nombres de las notas. Se pueden tocar acordes durante años sin saber qué notas suenan. Funciona hasta que hay que transportar, improvisar o entenderse con otros músicos.

El tercer error es practicar solo en primera posición. Las posiciones altas resultan extrañas y por eso se evitan, con lo que siguen siendo extrañas. Propónte preguntas por encima del traste siete, aunque al principio cueste más.