Cómo trabajar con los nombres de las notas
Este módulo trabaja sin notación: pregunta por nombres de notas, grados y distancias en forma de texto. Preguntas típicas son el tercer grado de una escala dada, la nota situada una tercera mayor por encima de otra o la escritura correcta de una nota alterada.
Su utilidad está en separar la lectura del razonamiento. Al leer notación se pueden reconocer patrones sin haber entendido la teoría. Aquí no: hay que calcular, y ese cálculo es la base para transportar, analizar acordes y arreglar.
Trabaja despacio a propósito. A diferencia de la lectura, aquí la velocidad no es el objetivo. Veinte preguntas con un razonamiento bien hecho valen más que cien adivinadas.
Notas naturales, alteraciones y enarmonía
El sistema tonal tiene siete notas naturales: do, re, mi, fa, sol, la, si. Cada una puede elevarse un semitono con un sostenido o bajarse un semitono con un bemol, e incluso dos con doble sostenido o doble bemol. Con siete nombres se generan así todas las notas que la notación necesita.
El nombre de una nota depende de su función, no de su altura. En la mayor, la tercera nota se llama do♯ y no re♭, aunque en el piano sean la misma tecla. La razón es el principio de que una escala usa cada nombre exactamente una vez: la, si, do♯, re, mi, fa♯, sol♯. Escribir re♭ usaría el nombre re dos veces y do ninguna.
Los intervalos se nombran con el mismo principio. De do a mi hay tres nombres, luego es una tercera, y como median cuatro semitonos, una tercera mayor. De do a fa♭ también hay cuatro semitonos, pero cuatro nombres, luego es una cuarta disminuida. Mismo sonido, distinto significado. Entender eso una vez es entender media armonía.
Desde la práctica
Al principio ayuda un procedimiento fijo: determinar primero el nombre contando grados, después comprobar los semitonos y añadir la alteración. Ese orden evita el cortocircuito típico en el que se escribe el sonido correcto con el nombre equivocado.
Lo que más rinde es practicar en las tonalidades incómodas. Quien hace terceras en do mayor todavía no sabe nada; quien las hace en re♭ y fa♯ mayor ha entendido el sistema. Propónte una tonalidad difícil por semana.
Un consejo para guitarristas: vincula las preguntas al diapasón. Si además de nombrar la nota la localizas en una cuerda concreta, unes teoría e instrumento, y justo ahí es donde suelen encallar los autodidactas.
Errores frecuentes
El error más habitual es el cortocircuito enarmónico: decir la♭ en vez de sol♯ porque en el instrumento suenan igual. En este módulo cuenta el nombre, no el sonido; no es pedantería, es la base de la notación.
El segundo error afecta a los semitonos naturales. Entre mi y fa, y entre si y do, hay por naturaleza solo un semitono. Quien lo pasa por alto se equivoca en una de cada dos preguntas. Esos dos puntos son el único caso especial que hay que saber de memoria.
El tercer error es olvidar las dobles alteraciones. En tonalidades lejanas y en intervalos disminuidos aparecen dobles sostenidos de verdad. Parecen rebuscados, pero siguen exactamente la misma regla que las alteraciones simples.