Cómo trabajar con el entrenamiento de afinación fina
El módulo toca dos notas, una de ellas ligeramente desafinada, y pregunta si la segunda está demasiado alta o demasiado baja. En los primeros niveles las desviaciones son evidentes; después se reducen a unos pocos cents.
Escucha el batido, no la altura. Cuando suenan juntas dos notas casi iguales, aparece una pulsación lenta del volumen. Cuanto más cerca están, más lenta es esa pulsación; con coincidencia exacta desaparece. Ese batido es una señal objetiva y mucho más fiable que la sensación de que algo «suena raro».
Practica con auriculares en un entorno silencioso y a volumen moderado. La escucha fina es sensible al ruido de fondo, y un nivel excesivo fatiga el oído en pocos minutos.
Cents, batidos y temperamento
Las diferencias de altura se miden en cents: un semitono tiene cien y una octava mil doscientos. Los oyentes entrenados detectan desviaciones a partir de unos cinco o diez cents, y con notas simultáneas incluso menores, porque el batido les ayuda.
La frecuencia del batido equivale a la diferencia entre ambas frecuencias. Si suenan juntas 440 y 442 hercios, el sonido pulsa dos veces por segundo. Los afinadores de piano trabajan exactamente con esto: cuentan batidos por segundo y producen así el temperamento igual, en el que cada quinta queda mínimamente estrecha.
El la de referencia se sitúa hoy normalmente en 440 hercios; muchas orquestas afinan a 442 o 443 y los conjuntos históricos a 415. Ese número es una convención, no una constante natural. Para tocar juntos no importa el valor absoluto, sino que todos usen el mismo.
Desde la práctica
Casi todos los alumnos de guitarra se fían por completo del afinador y nunca escuchan. Eso se paga en cuanto una cuerda cede mientras se toca o un traste entona algo desviado. Por eso conviene afinar sin aparato con regularidad y comprobar después: primero escuchar, luego verificar.
Un buen ejercicio con el instrumento es afinar mediante armónicos o por el quinto traste. Se toca la misma nota en dos cuerdas y se escucha el batido. Cuando desaparece, está afinado. Es el mismo principio que en este módulo, pero con cuerdas reales.
Para cantantes e instrumentistas de viento la escucha fina importa aún más, porque producen ellos mismos la altura. Quien en un conjunto está alto o bajo no suele oírlo en su propio sonido, sino en el conjunto. Este módulo entrena justamente la atención que eso requiere.
Errores frecuentes
El error más habitual es confundir demasiado alto con demasiado bajo. Mucha gente oye con fiabilidad que algo no encaja, pero asigna mal la dirección. Ayuda cantar mentalmente la nota de referencia y notar si la segunda empuja por encima o por debajo.
El segundo error es comparar de memoria. Si pasa demasiado tiempo entre las dos notas, la primera se desdibuja. Usa la función de repetición y escúchalas inmediatamente seguidas.
El tercer error es practicar en exceso. La escucha fina se fatiga más rápido que cualquier otro ejercicio auditivo; a partir de unos diez minutos el porcentaje de aciertos baja de forma medible. Sesiones cortas y regulares son aquí, sin excepción, la mejor estrategia.