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Ejercicios · Educación auditiva

Reconocer acordes

Escucha una tríada o cuatríada y nombra su cualidad.

Cómo trabajar con el entrenamiento auditivo de acordes

El módulo toca un acorde y pregunta por su tipo. El primer nivel ofrece solo mayor y menor, la distinción de la que depende todo lo demás. Después llegan disminuido y aumentado, y a continuación los cuatriadas: séptima de dominante, séptima mayor, séptima menor y semidisminuido.

Los acordes suenan en arpegio o en bloque. El arpegio, nota a nota, es más fácil al principio porque puedes seguir cada sonido por separado. El bloque es más difícil y a la vez más realista, porque así aparecen los acordes en la música. Empieza en arpegio y cambia cuando superes de forma estable el ochenta por ciento.

Canta la fundamental. Si sostienes la fundamental y escuchas el acorde encima, el carácter del acorde se destaca mucho más. Es el único truco que realmente sostiene el trabajo con cuatriadas.

De qué están hechos los acordes

Una tríada se forma apilando dos terceras sobre una fundamental. Tercera mayor más tercera menor da mayor; menor más mayor da menor; dos menores dan la tríada disminuida y dos mayores la aumentada. En semitonos: mayor 0–4–7, menor 0–3–7, disminuida 0–3–6, aumentada 0–4–8. De esa tabla mínima cuelga todo el vocabulario armónico del sistema tonal.

Los cuatriadas añaden una tercera más. El acorde de séptima de dominante (0–4–7–10) es una tríada mayor con séptima menor y suena cargado, porque el tritono entre su tercera y su séptima empuja hacia la resolución. El de séptima mayor (0–4–7–11) añade una séptima mayor y suena suave y suspendido. El de séptima menor (0–3–7–10) suena asentado y el semidisminuido (0–3–6–10) pálido y sin resolver.

La impresión no procede de los números, sino de la posición de la tercera. La tercera mayor está muy cerca de la relación pura 5:4 y se percibe luminosa; la menor, cerca de 6:5, se percibe más oscura. Todo lo demás que se dice sobre mayor y menor es historia cultural. El núcleo acústico es esa única nota.

Desde la práctica

Cuando no se separan mayor y menor, ayuda tocar el mismo acorde dos veces seguidas cambiando únicamente la tercera. Esa comparación inmediata funciona casi siempre al instante, mientras que escuchar acordes aislados sigue siendo inseguro durante mucho tiempo. Puedes reproducirlo aquí repitiendo la misma pregunta y escuchando la resolución antes de seguir.

Con los cuatriadas ayuda preguntar qué quiere el acorde. ¿Quiere ir a algún sitio? Entonces suele ser una séptima de dominante. ¿Se queda quieto y suena suave? Entonces es una séptima mayor. Esa pregunta funcional resulta más útil en el día a día que contar terceras.

Conecta pronto el entrenamiento con un instrumento. Toca en la guitarra o el piano el acorde que acabas de oír. Unir sonido, digitación y nombre ancla el conocimiento por triplicado, y por eso los instrumentistas suelen avanzar más rápido en educación auditiva.

Errores frecuentes

Menor y disminuido se confunden a menudo porque ambos tienen tercera menor. La diferencia está en la quinta: menor la tiene justa, disminuido la tiene rebajada. Escucha específicamente la nota superior en lugar de la impresión global.

Las inversiones desconciertan a mucha gente. Una tríada mayor en primera inversión suena distinta para un oído no entrenado. En los niveles altos el módulo también toca inversiones; es intencionado, no un fallo del programa. La salida es preguntarse por la nota más grave y después por la superposición de terceras, en vez de juzgar el color general.

Y el clásico: pasar demasiado pronto a niveles difíciles. Quien no llega al noventa por ciento en mayor y menor no tiene ninguna opción con los cuatriadas y solo pierde motivación. Los niveles son una escalera, no un menú.