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Teoría

Nota contra notam

Nota contra notam significa «nota contra nota». En esta forma más sencilla del contrapunto, a cada nota de una voz le corresponde exactamente una nota de la otra y todas las voces corren con el mismo ritmo. Es la primera especie en la teoría del contrapunto de Johann Joseph Fux.

Significado
cada nota contra exactamente una nota
Ritmo
todas las voces igual
Especie
primera especie del contrapunto según Fux
Sonoridades permitidas
terceras, quintas, sextas, octavas (al principio y al final también unísono)

La primera especie

Quien aprende contrapunto empieza con la tarea más sencilla: escribir una segunda voz que ponga exactamente una nota frente a cada nota de una melodía dada, el cantus firmus. Esa es la primera especie, tal como la describe Johann Joseph Fux en su tratado «Gradus ad Parnassum» de 1725. Todas las voces tienen el mismo ritmo, no hay notas de paso ni adornos. El ejemplo muestra una solución.

Dos voces, nota contra nota

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Abajo un cantus firmus do–re–mi–re–do, arriba una segunda voz sol–fa–do–si–do, ambas en redondas. Las sonoridades: quinta, tercera, sexta, sexta, octava. Las voces van dos veces en movimiento contrario, dos veces en directo, pero nunca en quintas ni octavas paralelas.

Las reglas de un vistazo

Para la primera especie rigen pocas reglas, estrictas. Solo suenan sonoridades consonantes: terceras, sextas, quintas y octavas. Se empieza con una consonancia perfecta (unísono, quinta u octava) y, según la teoría estricta, se termina con un unísono o una octava. Las quintas y octavas paralelas están prohibidas, y las voces deben moverse en lo posible en movimiento contrario. Una mirada a la tabla muestra cómo el ejemplo cumple estas reglas.

CompásVoz inferiorVoz superiorIntervaloMovimiento
1dosolquintacomienzo con intervalo perfecto
2refatercera menormovimiento contrario
3midosexta menormovimiento directo
4resisexta mayormovimiento directo
5dodooctavamovimiento contrario, conclusión con intervalo perfecto

La conclusión es una cláusula de sexta a octava: de la sexta mayor re–si se pasa a la octava do–do, subiendo la voz superior como sensible al do y bajando la inferior hacia él.

Por qué sirve como ejercicio

Como ningún ritmo distrae, la conducción de voces pasa al centro. Se aprende a pensar las líneas por separado y a la vez a atender a la sonoridad conjunta. Esa es la base de la teoría de la escritura polifónica. El concepto se emplea también en un sentido más general para una textura de acordes en la que cada voz avanza a la vez con la otra, como en la homofonía. La diferencia: en la primera especie las voces son líneas independientes, no acordes de acompañamiento de una melodía.

Pruébalo tú: Escribe el cantus firmus do–re–mi–re–do en redondas y busca sobre cada nota una nota consonante para una segunda voz. Empieza con la quinta y termina con la octava. Comprueba después si aparecen dos quintas u octavas seguidas.

Errores frecuentes

  • Empezar con una tercera: la teoría estricta exige una consonancia perfecta (unísono, quinta u octava) al comienzo y un unísono o una octava al final.
  • Escribir quintas u octavas paralelas: es la infracción más frecuente.
  • Añadir un ritmo: en la primera especie todas las notas tienen el mismo valor.