Escala cromática
Las doce notas de la octava en sucesión de semitonos; ninguna nota tiene preeminencia.
Qué significa
La escala cromática recorre los doce semitonos de la octava en sucesión. Dado que todos los pasos son iguales, ninguna nota destaca sobre las demás: carece de centro y de nota fundamental; es una retícula uniforme. En ello se distingue radicalmente de la escala diatónica, cuya distribución desigual de tonos y semitonos es lo que genera un gradiente tonal.
En la partitura
Para la escritura existe una convención habitual: en sentido ascendente, las notas intermedias se escriben con sostenidos; en sentido descendente, con bemoles, porque eso refleja la dirección del movimiento. Esta regla no es vinculante: el contexto armónico puede exigir otra grafía, por ejemplo cuando una nota debe entenderse como grado alterado de un acorde. En tales casos, la función tiene prioridad sobre la comodidad.
Uso musical
Como escala, la cromática rara vez sirve de base a una pieza; en cambio aparece con frecuencia como figuración de pasaje, como enlace entre puntos de destino y como recurso de intensificación. El cromatismo en sentido amplio —notas ajenas a la escala dentro de un marco diatónico— es, por el contrario, omnipresente.
En el siglo XX, el espacio uniforme de doce notas se convirtió en la base de procedimientos compositivos propios, en los cuales la igualdad de todas las notas no es una carencia, sino un requisito. Sin embargo, la igualdad completa de los semitonos solo la produce el temperamento igual; en los temperamentos desiguales, los pasos tienen tamaños diferentes.
En la notación, la escala cromática se escribe ascendentemente con sostenidos y descendentemente con bemoles, para que la dirección de sensible quede clara. En contextos de tonalidad mayor-menor, la escritura suele seguir la tonalidad: las notas propias de la escala conservan sus nombres, y los grados cromáticos intermedios se grafían de modo que tengan sentido armónico. Como material del dodecafonismo, la escala pierde toda referencia a una nota fundamental.
Práctica interpretativa
Practica las escalas cromáticas buscando la regularidad: tienden a descomponerse en pasos desiguales, sobre todo en los puntos donde cambia la digitación. Cuenta en grupos en vez de nota por nota, para que el movimiento mantenga fluidez. Y lee las alteraciones como indicaciones de dirección: los sostenidos suelen señalar hacia arriba, los bemoles hacia abajo.