Cadencia plagal
La cadencia plagal va de la subdominante a la tónica: en mayor IV–I, en menor iv–i. Suena más suave y solemne que la cadencia auténtica, porque le falta la sensible apremiante. Por su uso frecuente al final de los corales se llama también cadencia de amén.
- Sucesión en mayor
- IV – I
- Sucesión en menor
- iv – i
- En Do mayor
- F – C
- En la menor
- Dm – Am
- Apodo
- cadencia de amén
El cierre suave
La página Cadencias describe la cadencia plagal en el tercer apartado: según ella, va de la subdominante a la tónica, suena más suave y solemne que la cadencia auténtica, sin la sensible apremiante, y se llama por su uso frecuente al final de los corales también «cadencia de amén».
| Cierre | Mayor | Menor | Efecto |
|---|---|---|---|
| Cadencia auténtica | V – I | V – i | el cierre más fuerte y definitivo; la sensible tira hacia la fundamental |
| Cadencia plagal | IV – I | iv – i | más suave, solemne, sin sensible apremiante |
La comparación con la cadencia auténtica es instructiva: en la cadencia auténtica la sensible de la dominante tira hacia la fundamental, en la plagal falta esa atracción.
De dónde viene
La subdominante es, según la página Acordes por grados, el grado IV: aleja de la tónica y abre el espacio. La cadencia plagal invierte sencillamente ese movimiento y devuelve a casa el espacio abierto. En el desarrollo básico T – S – D – T la subdominante está antes de la dominante; aquí se omite la dominante.
En la página la menor la cadencia plagal Dm → Am aparece como variante más suave sin sensible junto a la cadencia auténtica E → Am.
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Términos relacionados
Cadencia auténtica (cadencia conclusiva)SemicadenciaCadencia rotaCadenciaSubdominanteTónicaTercera picarda
Redacción: Maik Krohm · revisado el 3 de octubre de 2026
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