Direct
Custos, signo guía al final de la línea.
Qué significa
El direct —en latín custos, es decir, «guardián»— es un pequeño signo al final de una línea de pentagrama que indica a qué altura comienza la línea siguiente. No es una nota que deba ejecutarse, sino un aviso: al cambiar de línea, la vista ya sabe adónde debe saltar. En tiempos en que cada línea de un libro coral o de un manuscrito era leída simultáneamente por varios cantantes, esta ayuda resultaba considerable.
En la partitura
El signo se sitúa sobre la línea o en el espacio correspondiente a la nota que sigue y es claramente más pequeño que una cabeza de nota; con frecuencia tiene forma de un pequeño gancho o ángulo con un trazo ascendente. No lleva plica ni valor. En las ediciones impresas de música antigua y en el libro de canto llano aparece con regularidad; en la notación moderna ha desaparecido prácticamente, sustituido por otras ayudas como la repetición de la clave y las alteraciones al inicio de cada sistema. Ocasionalmente sigue apareciendo en partituras de órgano y en ediciones científicas que conservan el aspecto de la fuente.
Uso musical
Su utilidad es puramente práctica y, por tanto, independiente del género: allí donde se canta o se toca a primera vista y un cambio de línea o de página amenaza el flujo, el custos facilita la lectura. En el canto litúrgico monódico, donde largos melismas se extienden más allá del final de la línea, evita que la continuación se inicie en una altura incorrecta. En esta función se emparenta con la indicación volti subito, que sin embargo se refiere al acto de pasar la página, no a la altura del sonido.
Práctica interpretativa
Utiliza el direct de forma activa si tu edición lo incluye: léelo conscientemente antes de terminar la línea, en lugar de buscar la nota siguiente solo después del salto. En ediciones sin este signo puedes prestarte tú mismo el mismo servicio en los cambios de línea difíciles, anotando con lápiz la primera nota de la línea siguiente al margen. Practica los cambios de línea complicados por separado, tocando solo las dos últimas notas de una línea y las dos primeras de la siguiente.