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Armonía

Cadencia final

La cadencia final es la cadencia que cierra un movimiento o una pieza en la tonalidad principal. Lleva la música al punto de reposo definitivo y confirma una vez más la tonalidad en la que la obra empezó y terminó.

Posición
al final de una pieza o movimiento
Tonalidad
la tonalidad principal
Casi siempre
cadencia auténtica perfecta
A menudo reforzada por
subdominante, acorde de cuarta y sexta, coda
Contrapartida
cadencia interior (conclusión intermedia)

La última conclusión

En una pieza hay muchas cadencias. Unas cierran solo una sección; otras, como la semicadencia, más bien dejan abierto. La cadencia final es la última: termina el movimiento en la tonalidad principal. En la música tonal suele formarse como cadencia perfecta, es decir, como sucesión de dominante y tónica, a menudo en estado fundamental y con la fundamental de la tónica en la melodía.

Conclusión ampliada I – IV – I⁶₄ – V – I: mano derecha

4 4

Tras la subdominante viene la tónica con sol en el bajo, el acorde de cuarta y sexta (acorde 3, marcado). Se resuelve en la dominante (acorde 4, también marcado): el mi baja a re, el do a si y el sol se queda. Después llega el acorde final.

El bajo correspondiente

4 4

El bajo se queda en el sol mientras las voces superiores pasan del acorde de cuarta y sexta a la dominante, y salta luego una cuarta hacia arriba, a do.

En el glosario: Cadencia perfecta · Acorde de cuarta y sexta · Cadencia

Cómo se refuerza

La cadencia final suele reforzarse con una preparación: una subdominante, un acorde de cuarta y sexta o una conclusión ampliada en la coda. El acorde de cuarta y sexta antes de la dominante frena el movimiento y dirige la atención hacia el final; solo la resolución da reposo.

CIFIVC/GI 6/4GVCI

Cadencia interior y conclusiones abiertas

En movimientos con varias secciones, la cadencia final se distingue de la cadencia interior, que cierra una sección dentro de una pieza. La semicadencia y la cadencia rota mantienen el movimiento justo abierto. La cadencia final es aquí el polo opuesto: es el lugar en el que ya no queda ninguna expectativa abierta.

En el concierto solista, en cambio, «cadenza» (cadencia) suele designar el pasaje solista improvisado o escrito, no la conclusión armónica.

Para practicar: Toca en el piano primero la conclusión sencilla Sol–Do y después la sucesión ampliada del ejemplo sonoro. Fíjate en cómo el acorde de cuarta y sexta retrasa el final y en cómo el acorde de cuarta y sexta se resuelve en la dominante y la tensión solo se libera en el acorde final.