Balada
Pieza vocal o instrumental de carácter narrativo.
Qué significa
Balada designa ante todo un poema narrativo y su musicalización: una canción que cuenta una historia, casi siempre con un desenlace dramático. Como el texto avanza, las baladas son con frecuencia enteramente compuestas o estróficas con variación, en lugar de simplemente estróficas. Junto a ello está la balada instrumental, sobre todo para piano, que no tiene texto pero adopta el tono narrativo. En la Edad Media, el término designa además una forma de canción francesa fija con una construcción estrófica propia.
Uso musical
La balada musicalizada pertenece al núcleo del lied artístico del siglo XIX; su particularidad reside en que la parte de piano configura la escena — pasos, tormenta, voces de distintos personajes se hacen audibles. El cantante asume varios papeles a la vez, lo que plantea exigencias especiales a la caracterización. La balada instrumental es casi siempre de gran envergadura, libre en la forma, con fuertes contrastes y una conclusión intensificada. En la música popular, la palabra se emplea para piezas lentas y tranquilas — un tercer significado que ya nada tiene que ver con lo narrativo.
En la Edad Media, la balada era una forma de canción francesa con estribillo, una de las formes fixes junto al rondó y el virelay. En los siglos XVIII y XIX pasó a ser la poesía narrativa que musicalizaron compositores como Loewe y Schubert. Chopin trasladó la denominación a grandes piezas para piano de concepción narrativa.
Práctica interpretativa
En una balada musicalizada, elabora primero los personajes y el transcurso de la historia y distingue de manera audible las intervenciones en el color y el tono. Planifica el arco de tensión a lo largo de toda la pieza, para que el clímax no llegue demasiado pronto. El acompañamiento y la voz tienen igual rango; ensaya las escenas juntos, no por separado. En las baladas instrumentales ayuda marcar las secciones formales y configurar conscientemente las transiciones. Mantén el tempo flexible, pero en lo básico estable, para que la narración no se descomponga.
Atiende además al reparto de las fuerzas: las baladas son con frecuencia largas y se intensifican hacia la conclusión, por lo que un comienzo demasiado fuerte cuesta el efecto. Marca en el texto musical los puntos en los que la narración da un giro, y confíguralos con claridad. En las baladas musicalizadas conviene recitar una vez el texto como poema, para comprobar el tempo del habla y la articulación.