Tiempo fuerte
La parte acentuada de un compás, en contraste con el tiempo débil.
Qué significa
La teoría musical más antigua llamaba tiempos fuertes a las partes acentuadas de un compás, en contraste con los tiempos débiles, no acentuados, situados entre ellos.
En la mayoría de los compases, el primer tiempo lleva el acento más fuerte; en los compases compuestos existen además tiempos fuertes secundarios, como el tercer tiempo en el compás de cuatro por cuatro, acentuado pero con menos fuerza que el primero.
Uso musical
La distinción entre tiempos fuertes y débiles es la base del orden métrico de una obra: crea la sensación de pulso y regularidad que orienta a intérpretes y oyentes, y determina cuán natural resulta el acento de una nota dentro de una frase.
Los compositores también juegan deliberadamente contra la expectativa de tiempos fuertes fijos: las síncopas desplazan los acentos hacia lo que de otro modo serían tiempos débiles, generando tensión e impulso rítmico, porque el oído percibe el desplazamiento respecto al metro esperado.
El tiempo fuerte debe distinguirse de la anacrusa, un impulso no acentuado situado antes del primer tiempo fuerte de una obra o frase, y de la síncopa, que desplaza un acento precisamente fuera de un tiempo fuerte hacia uno débil.
Práctica interpretativa
Al practicar, resalta los tiempos fuertes con suavidad, por ejemplo con algo más de peso o de duración, sin marcarlos de forma mecánica. En las síncopas, procura que el desplazamiento respecto al tiempo fuerte esperado resulte claramente audible, en vez de suavizarlo al tocar.