Modo auténtico
Modo eclesiástico cuyo ámbito se extiende una octava por encima de la final.
Qué significa
En la teoría modal medieval, el modo auténtico es una de las dos formas básicas que puede adoptar cada modo eclesiástico. Se caracteriza porque su ámbito, es decir, el registro tonal empleado, se extiende una octava por encima de la final, el centro tonal del modo.
Los ocho modos eclesiásticos clásicos se agruparon en la Edad Media en cuatro parejas, cada una con la misma final: un modo auténtico y su correspondiente plagal. El dórico (auténtico) y el hipodórico (plagal), por ejemplo, forman una de estas parejas con la final re.
Uso musical
La distinción entre auténtico y plagal servía sobre todo para clasificar las melodías gregorianas: a partir del ámbito y del movimiento melódico típico en torno a la final (la nota de recitación), se podía determinar si una melodía pertenecía a la forma auténtica o a la plagal de un modo, aunque ambas compartan la misma final y el mismo repertorio de notas.
Conviene distinguir el modo auténtico del modo plagal, que comparte la misma final pero tiene un ámbito situado una cuarta más abajo, que abarca típicamente desde una cuarta por debajo hasta una quinta por encima de la final. En la notación y la práctica litúrgica, los modos auténticos y plagales se numeraban a menudo con ordinales latinos (protus, deuterus, tritus, tetrardus, cada uno en forma auténtica y plagal).
Práctica interpretativa
Al analizar melodías gregorianas, determina primero la final y después el ámbito de la melodía: si se extiende sobre todo hacia arriba desde la final, se trata de un modo auténtico; si desciende claramente por debajo de la final, se trata de la forma plagal.