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Notación

Mano izquierda

Designación de la voz inferior del piano.

Qué significa

En la escritura pianística, «mano izquierda» designa el pentagrama inferior de los dos y, por lo general, la parte más grave de la textura. La asignación es práctica, no obligatoria: lo que está escrito en el pentagrama inferior se toca normalmente con la mano izquierda, pero el texto musical puede exigir expresamente otra cosa. Lo decisivo es el sonido, no la comodidad del reparto.

En la partitura

El pentagrama inferior lleva habitualmente la clave de fa, pero en registros agudos cambia a la clave de sol sin que ello suponga un cambio de mano. Son frecuentes las abreviaturas italianas para las manos, así como flechas o corchetes que indican que una mano invade el pentagrama de la otra. Las notas que la mano derecha toca en el pentagrama inferior aparecen allí con la indicación correspondiente; a la inversa, una nota grave de la mano izquierda figura a veces en el pentagrama superior, cuando así se ahorran líneas adicionales. En texturas polifónicas, la dirección de las plicas indica qué voces van juntas, no la pertenencia a un pentagrama.

Uso musical

En la escritura pianística clásica, a la mano izquierda le corresponden sobre todo el bajo y las figuras de acompañamiento: tríadas quebradas como en el bajo de Alberti, apoyos de acorde, duplicaciones de octava. Con ello sostiene la armonía y el armazón rítmico. En la música polifónica el panorama cambia por completo, pues allí conduce voces de igual rango, a menudo varias a la vez. También en la literatura romántica asume con frecuencia la melodía en el registro medio, mientras la mano derecha la envuelve.

En las partituras pianísticas, la mano izquierda se indica con l.H., m.s. para mano sinistra o m.g. para main gauche. Normalmente está escrita en el pentagrama inferior, pero las invasiones y repartos de manos son frecuentes, sobre todo en la música pianística romántica. Existe además repertorio propio para la mano izquierda sola.

Práctica interpretativa

Practica la mano izquierda con regularidad, sola y a primera vista: en el toque a dos manos se convierte fácilmente en algo secundario, y entonces la lectura en clave de fa se queda atrás. Cuida el equilibrio: el bajo sostiene, pero no debe tapar la melodía; las figuras de acompañamiento suenan mejor ligeras y regulares. En los pasajes en que las manos se cruzan o invaden el mismo pentagrama, anota el reparto antes de aumentar el tempo.