Hipolidio
Variante plagal del modo lidio.
Qué significa
Hipolidio es la forma plagal del modo lidio. Plagal significa que el ámbito no se sitúa predominantemente por encima de la finalis, sino que se extiende de manera notable por debajo de ella. La finalis y el repertorio de notas siguen siendo los mismos que en el modo lidio; difieren el ámbito y el tono de recitación en torno al cual gira la melodía.
Uso musical
El sistema de los ocho modos eclesiásticos se basa en este desdoblamiento: a cada modo auténtico le corresponde uno plagal con la misma finalis. Dórico e hipodórico, frigio e hipofrigio, lidio e hipolidio, mixolidio e hipomixolidio forman cada uno una pareja. La distinción no es un adorno teórico, sino que tiene un fundamento práctico: indica en qué registro se mueve una melodía y dónde están sus centros de gravedad, algo importante tanto para la interpretación como para la asignación de la fórmula salmódica adecuada.
La peculiaridad lidia, el cuarto grado elevado sobre la finalis, se conserva en la forma plagal. En la práctica, sin embargo, esta nota se rebajaba con frecuencia, con lo cual el modo se aproxima al posterior modo mayor; las fuentes no son uniformes en esto, y los editores señalan las intervenciones correspondientes.
El modo plagal debe distinguirse del auténtico no por el repertorio de notas, sino únicamente por el ámbito y el tono de recitación: quien solo observa la armadura no puede distinguir uno de otro.
Hipolidio es, en el orden medieval, el sexto tono eclesiástico. La finalis es fa, como en el lidio auténtico, pero el ámbito se extiende de do a do. El tono de recitación está en la, una tercera sobre la finalis. Muchos corales en este modo emplean si bemol en lugar de si, con lo que suenan como el fa mayor moderno. Esto muestra cuán estrechamente están emparentadas las tonalidades mayores posteriores con los modos lidios.
Práctica interpretativa
En la música modal, determina primero la finalis y el ámbito; solo ambos juntos dicen qué modo se tiene delante. Fíjate en dónde tiene la melodía su centro de gravedad y fraseas a partir de ahí. Y comprueba en las ediciones las pequeñas alteraciones sobre el pentagrama: en los modos lidios afectan regularmente al cuarto grado.