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Notación

Tablatura

Notación con letras o números para instrumentos de teclado.

Qué significa

Una tablatura no anota el sonido, sino la posición. Indica al intérprete qué tecla pulsar, qué cuerda pisar en qué traste, qué orificio tapar; la altura sonora resultante se deduce de ello, pero no se representa por sí misma. Ahí radican su ventaja y su límite: está adaptada a un instrumento concreto y a su afinación, y no resulta directamente legible para otro.

En la partitura

Las formas son variadas. Las tablaturas para tecla del ámbito de lengua alemana emplean letras para las notas, con signos sobrepuestos para la duración. Las tablaturas de laúd trabajan con un sistema de líneas cuyas líneas no representan alturas, sino cuerdas; sobre ellas aparecen números o letras para los trastes, y encima, a su vez, los valores. Las tablaturas de laúd italiana, francesa y alemana difieren considerablemente en el repertorio de signos y en el sentido de lectura. La tablatura de guitarra actual sigue la misma idea básica: seis líneas para seis cuerdas, cifras para los trastes.

Uso musical

Del siglo XV al XVII, la tablatura fue la escritura habitual para la música de laúd y de tecla, y buena parte de este repertorio se ha transmitido exclusivamente de este modo. En ella se han transmitido también numerosas intavolaturas, es decir, transcripciones de composiciones vocales polifónicas para un instrumento. Para la práctica interpretativa, las tablaturas resultan especialmente reveladoras porque fijan sin ambigüedad la posición y el dedo, allí donde una transcripción en notación musical deja abiertas varias posibilidades. Lo que muestran peor es la conducción de las voces: qué línea va hacia dónde debe deducirlo el intérprete.

En el bajo eléctrico, cuatro líneas representan cuatro cuerdas. Muchas tablaturas modernas de guitarra no indican el ritmo, por lo que a menudo se combinan con la notación musical.

Práctica interpretativa

Si tocas a partir de una tablatura, aclara primero la afinación del instrumento para el que fue escrita; sin ella, la posición suena correcta y la música suena mal. Sigue las voces de manera consciente, aunque la escritura no las muestre; marca, en piezas polifónicas, la línea principal. Y en la tablatura moderna de guitarra, recurre además al texto musical si existe: allí el ritmo y la conducción de las voces se leen mejor.