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Forma

Soleá

Forma de canto fundamental del flamenco, marcada por la influencia andaluza y árabe.

Qué significa

La soleá (plural: soleares) es una de las formas de canto fundamentales del flamenco, un «palo» serio y solemne de expresión profunda y a menudo melancólica. El nombre suele vincularse a la palabra «soledad».

Forma parte del repertorio serio del núcleo del flamenco y a veces se la llama la «madre» de muchas otras formas.

Uso musical

El ritmo de la soleá sigue un ciclo fijo de doce tiempos, el compás, con acentos aproximadamente en los tiempos 3, 6, 8, 10 y 12. La interpretación puede parecer rítmicamente libre y expresiva, pero este ciclo básico sigue siendo obligatorio para la guitarra, las palmas y el baile. Se canta en coplas breves, alternadas con intermedios de guitarra.

Musicalmente, caracterizan a la soleá las cadencias de color frigio y la influencia de la música popular andaluza, a la que a menudo se atribuye también una herencia de la música árabe. Sus raíces están en Andalucía, sobre todo en ciudades como Jerez, Cádiz y Sevilla.

Debe distinguirse de la seguidilla, que como canción y danza popular en compás ternario constituye una forma propia, y de las bulerías, que usan el mismo ciclo de doce tiempos pero se tocan mucho más rápido y desenfadadas.

Práctica interpretativa

Aprende primero a contar y palmear con seguridad el ciclo de doce tiempos con sus acentos, antes de tocar la guitarra o cantar. Escucha muchas grabaciones, pues la soleá vive de una expresión y un fraseo que apenas se aprenden de la partitura.