Castañuelas
Instrumento de percusión español de madera sonora.
Qué significa
Las castañuelas constan de dos conchas de madera ahuecadas en forma de concha, unidas por un cordón y que se golpean entre sí. Producen un chasquido seco y claro sin altura determinable. Tradicionalmente se sostienen por parejas en ambas manos, con la pareja de sonido algo más agudo en la mano derecha y la más grave en la izquierda; para el uso en la orquesta existen además modelos en los que las conchas van montadas sobre un mango o una tablilla y se golpean con los dedos.
En la partitura
Las castañuelas se anotan en una pauta de percusión sobre una línea. Los redobles aparecen como barras de trémolo, los golpes sueltos como notas normales. Las indicaciones sobre el modelo —castañuelas de mano o castañuelas de mango— figuran como instrucción verbal, porque el sonido y la agilidad difieren notablemente.
Uso musical
Las castañuelas pertenecen a la tradición de danza de España y allí están inseparablemente ligadas a determinados bailes, en los que las tocan los propios bailarines. Llegaron a la música orquestal en el siglo XIX, casi siempre para caracterizar un tono español; desde entonces son parte firme de la percusión y aparecen también fuera de ese contexto como color rítmico. Su sonido, por su agudeza, se impone incluso en una textura densa, aunque tiene poco volumen.
Práctica interpretativa
En el manejo tradicional, los cordones sujetan las conchas al pulgar; se golpea con los demás dedos, y el redoble nace del impacto sucesivo de los dedos anular, medio e índice. Esta técnica requiere tiempo y debe construirse despacio. En la orquesta son habituales las castañuelas de mango, porque permiten ritmos rápidos con seguridad y con volumen controlado; para pasajes suaves se sostienen más cerca del cuerpo. Cuida que la madera esté seca y los cordones firmes, y comprueba antes de entrar que las conchas reboten libremente.
Ten presente que las castañuelas de mano y las de mango suenan claramente distintas: la forma tradicional es más suave y variada, la orquestal más fuerte y rítmicamente más precisa. Aclara con la partitura a qué se refiere y elige con conciencia. Para figuras muy rápidas es habitual el montaje sobre una tablilla, que se toca con ambas manos. Comprueba antes de entrar los cordones y la madera, porque una cinta que se rompe hace imposible la entrada. Practica especialmente los pasajes suaves, ya que el instrumento suena agudo por naturaleza.