Idiófono
Instrumento de percusión autosonante.
Qué significa
Un idiófono es un instrumento en el que vibra el propio cuerpo del instrumento y produce el sonido, sin cuerda tensada, sin membrana y sin columna de aire vibrante. A ellos pertenecen platillos, gongs, triángulo, campanas, castañuelas, xilófono y glockenspiel, así como sonajas y maderas sonoras. El término procede de la organología sistemática, en particular del sistema de Erich von Hornbostel y Curt Sachs (1914), que ordena los instrumentos según el tipo de material que vibra: idiófonos, membranófonos con membrana vibrante, cordófonos con cuerdas y aerófonos con columna de aire. Según el modo de excitación se distingue entre idiófonos percutidos, frotados, pulsados y sacudidos.
Uso musical
Los idiófonos se encuentran en casi todas las culturas musicales y cumplen funciones muy diversas. Algunos tienen una altura claramente determinable y pueden llevar melodías, como los instrumentos de láminas y los metalófonos; otros aportan ruido y ritmo sin altura, como los platillos o las sonajas. En la orquesta de la música culta europea constituyen una gran parte de la percusión y desde el siglo XIX se emplean de manera cada vez más diferenciada, hasta llegar, en la música del siglo XX, a obras en las que forman la parte principal del instrumental. Es característica con frecuencia una resonancia larga y difícil de controlar, que condiciona en parte la escritura.
Práctica interpretativa
Lo más importante no suele ser el ataque, sino el apagado: donde el sonido permanece largo tiempo, el momento de detenerlo decide la claridad. Planifícalo rítmicamente con tanta exactitud como el golpe. El punto de ataque y la elección de la baqueta cambian el sonido más que la intensidad: prueba ambos conscientemente y anota la decisión. Procura que el instrumento pueda vibrar libremente y no roce en ningún punto con el soporte. Mantén limpias las superficies metálicas y no las toques con los dedos desnudos. Guarda por separado los instrumentos delicados para que no choquen entre sí.
Muchos idiófonos no tienen una altura fija, pero sí un registro: un platillo grave y un triángulo pequeño ocupan ámbitos muy distintos y se mezclan de manera distinta con la orquesta. Elige por eso los instrumentos según su efecto en el conjunto y no solo según el nombre que figura en la partitura. Comprueba la disposición antes de la interpretación, para que los cambios sean posibles sin ruido.