Seguidilla
Danza española en compás ternario.
Qué significa
La seguidilla es una danza popular española en compás ternario rápido, acompañada tradicionalmente de canto, guitarra y castañuelas. Se caracteriza por melodías recurrentes, a menudo estróficas, con un pulso de baile vivo y marcado.
El nombre proviene de la palabra española «seguida» o «sucesión», en referencia a la sucesión de coplas y figuras de baile que suele componer un número de seguidillas.
Uso musical
La seguidilla se ha difundido por toda España desde el siglo XVII en distintas variantes regionales, como la sevillana en Andalucía o la seguidilla manchega en Castilla, que difieren ligeramente en tempo y melodía. Se considera además una de las raíces del bolero, surgido en el siglo XVIII, que adoptó su métrica básica pero desarrolló un tempo más moderado.
En la música clásica, la seguidilla aparece de forma destacada en la ópera Carmen de Georges Bizet, donde subraya el color local español, así como en obras de compositores españoles como Isaac Albéniz o Enrique Granados, que incorporaron la danza a sus obras para piano y orquesta.
Debe distinguirse del bolero, que surgió de ella pero adoptó un tempo más pausado y otros pasos, y de la zarabanda, que también está en compás ternario pero es notablemente más lenta y solemne, y proviene de una tradición de danza distinta.
Práctica interpretativa
Toca la seguidilla con un pulso ternario claro y de impulso danzable, y acentúa con nitidez el ritmo característico de las castañuelas o su equivalente instrumental. Presta atención a la interacción típica entre la línea vocal y la guitarra acompañante, que se ceden el protagonismo por turnos.