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Interpretación

Scherzando

Bromista, juguetón.

Qué significa

Scherzando proviene de scherzare, «bromear», y exige una interpretación bromista, juguetona. Se busca un tono de ingenio y ligereza: articulación breve, acentos sorpresivos, una música que no quiere tomarse en serio.

La palabra pertenece a la misma familia que el scherzo, aquella forma de movimiento que en el Clasicismo vienés sustituye al minueto. Un scherzo no tiene por qué ser bromista, pero la indicación scherzando exige precisamente ese carácter.

Emparentado de cerca está giocoso, que también alude a lo juguetón. Donde se distinguen, scherzando acentúa el ingenio, la ocurrencia; giocoso, el gozo del juego. De leggero, que exige ligereza, se diferencia en que designa un carácter, no solo un modo de ejecución.

En la partitura

La palabra aparece en cursiva sobre el pentagrama, por lo general detrás de una indicación de tempo, y rige hasta una nueva indicación. Es típica la vecindad con puntos de staccato, pausas en lugares inesperados, acentos en tiempos débiles y motivos breves.

Uso musical

La indicación se emplea en scherzi, en movimientos finales, en variaciones de corte alegre y en secciones que aligeran un discurso serio. En la música de cámara aparece sobre movimientos que viven del juego alternado de breves intervenciones. Lo bromista se manifiesta a menudo en la forma misma: en frases interrumpidas, pausas repentinas, giros que terminan de forma distinta a la esperada.

La indicación exige una interpretación bromista, juguetona, con articulación ligera, ritmos elásticos y acentos sorpresivos. Está emparentada con el scherzo, que desde Beethoven sustituye al minueto en sinfonías y sonatas. El scherzando figura a menudo sobre pasajes rápidos y ligeros. Lo decisivo es la ligereza: notas cortas y claras y un ágil

Práctica interpretativa

Extrae las ocurrencias: acentos inesperados, frases interrumpidas, pausas; ahí reside el ingenio. Mantén la articulación breve y elástica, el acompañamiento ligero. Evita la pesadez en los acentos. Y conserva el pulso con precisión; una broma que se sale del compás no es tal.