Leggero
Ligero, ingrávido.
Qué significa
Leggero significa «ligero» y exige una interpretación ingrávida: poco peso en el sonido, articulación suelta, sin pesadez en los acentos. Abreviado aparece como legg.; la grafía leggiero es equivalente.
La indicación se refiere sobre todo al tipo de ataque o emisión. En los instrumentos de teclado significa tocar desde los dedos sin peso del brazo; en los de cuerda, un arco ligero; en los de viento, un golpe de lengua suave. A menudo se combina con una articulación ligeramente separada, sin que se prescriba un staccato.
De delicato, que designa delicadeza, leggero se distingue por la movilidad: lo delicado puede reposar, lo ligero se mueve. De facile, que exige facilidad, se distingue en que designa una cualidad sonora, no una impresión.
En la partitura
La palabra se coloca en cursiva sobre el pentagrama y es válida hasta una nueva indicación. Aparece a menudo sobre figuras rápidas, escalas y patrones de acompañamiento que no deben volverse pesados, y en combinación con dinámica suave.
Uso musical
La indicación se usa en pasajes rápidos, en scherzi, en variaciones de carácter ligero y en figuras de acompañamiento que deben quedar en segundo plano. En la literatura pianística del siglo XIX es especialmente frecuente, a menudo sobre escalas perladas. En la música vocal designa una conducción de voz ágil y esbelta.
La indicación exige una interpretación ligera, ingrávida, con poco peso y una articulación clara y fina. Al piano se logra con la mano suelta y desde los dedos en lugar de desde el brazo; en los instrumentos de cuerda, con poca presión de arco en el tercio superior o con arco saltado. Leggero aparece a menudo en escalas rápidas y pasajes de digitación que deben sonar perlados y sin esfuerzo, especialmente en la música pianística de Chopin y Mendelssohn. También los cantantes utilizan el término para una voz ligera y ágil. El sonido debe permanecer claro y no debe emborronarse.
Práctica interpretativa
Quita el peso del brazo y toca desde los dedos, o con arco ligero. Mantén los sonidos claros, pero sin énfasis. Evita los acentos, salvo que estén anotados. Y comprueba el tempo: la ligereza solo se logra cuando el pasaje está técnicamente asegurado; un pasaje al límite nunca suena ingrávido.