Giocoso
Jocoso, juguetón.
Qué significa
Giocoso procede de gioco, «juego», y pide una interpretación jocosa y juguetona. Se refiere a un tono que no pretende tomarse en serio: articulación ligera, acentos inesperados, una ejecución con gracia.
Debe distinguirse de gioioso, que suena de forma parecida pero significa «alegre». Las dos palabras se confunden con facilidad: una se refiere a lo lúdico, la otra a la alegría. Emparentado está scherzando, que designa el mismo carácter jocoso y aparece con mayor frecuencia.
Como complemento de género, la palabra aparece en el término dramma giocoso, que en el siglo XVIII designa una forma operística de carácter cómico.
En la partitura
La palabra figura en cursiva sobre el pentagrama, por lo general tras una indicación de tempo, y rige hasta una nueva indicación. Puede formar parte del nombre del movimiento. Es típica la cercanía a signos de articulación breves, acentos inesperados, silencios en lugares sorprendentes y motivos concisos.
Uso musical
La indicación se emplea en scherzos, en movimientos finales y en variaciones de carácter ligero. En la música de cámara aparece sobre movimientos que viven del juego de motivos breves. Lo juguetón se manifiesta a menudo en la propia forma: en frases interrumpidas, pausas repentinas y giros que terminan de manera distinta a la esperada.
La indicación pide una interpretación juguetona y jocosa, con articulación ligera y tempo ágil. Se encuentra con frecuencia en scherzos, rondós y movimientos finales del Clasicismo y el Romanticismo. El carácter vive de las sorpresas, pequeñas pausas y acentos contrastantes. También figuras y escenas operísticas llevan esta indicación, por ejemplo en el dramma giocoso, una forma mixta de ópera cómica y seria a la que también se adscribe el Don Giovanni de Mozart. Todo vive de la ligereza: acentos pesados y un planteamiento demasiado denso
Práctica interpretativa
Resalta las sorpresas: acentos inesperados, pausas, frases interrumpidas — ahí reside la gracia. Mantén la articulación corta y elástica. Evita pesadez en el acompañamiento y grandes arcos dinámicos. Y toma la indicación al pie de la letra: una interpretación juguetona puede tomarse libertades, siempre que el pulso se mantenga.