Inquieto
Inquieto, desasosegado.
Qué significa
Inquieto significa «inquieto, desasosegado» y exige una ejecución que no encuentra calma. Se refiere a una inquietud interior que se manifiesta en el sonido: acentos irregulares, articulación nerviosa, un pulso que permanece tenso.
La indicación afecta a la expresión, no al tempo. Una ejecución inquieta no tiene por qué ser rápida; también un tempo moderado puede resultar desasosegado si la tensión no cede.
De las palabras para la excitación —concitato, agitato, furioso— se distingue inquieto por la medida: allí la excitación estalla, aquí permanece bajo la superficie. De affrettando, que exige apresurarse, se distingue porque no se refiere a ningún cambio de tempo.
En la partitura
La palabra figura en cursiva sobre el pentagrama y vale hasta una nueva indicación. Es típica la vecindad de síncopas, ritmos cambiantes, giros cromáticos y figuras de acompañamiento inquietas, que ya en el texto musical establecen el carácter.
Uso musical
La indicación se emplea en secciones que describen un estado de inquietud: en desarrollos, en partes centrales, en música vocal con el texto correspondiente. En la música de los siglos XIX y XX aparece sobre pasajes en los que se perturba un curso tranquilo o en los que se acumula tensión sin que llegue todavía a descargarse.
Los acentos irregulares, las frases cortas y un tempo ligeramente apremiante producen la impresión de nerviosismo. Se encuentra en la música del Romanticismo y del siglo XX, en óperas y piezas de carácter. Lo decisivo es el control: la inquietud es expresión.
Práctica interpretativa
Mantén la tensión de manera continua y evita los finales de frase tranquilos. Destaca las síncopas y los acentos irregulares, pues ellos sostienen la inquietud. Mantén, sin embargo, el pulso con exactitud: la inquietud en la expresión no es imprecisión en el ritmo. Y reduce más bien la dinámica: una inquietud contenida suele resultar más fuerte que una ruidosa.