Concitato
Estilo agitado con repeticiones de notas, acuñado por Monteverdi.
Qué significa
Concitato significa «agitado, conmovido» y designa una interpretación de tensión apasionada. El término es conocido sobre todo como stile concitato, nombre de una escritura que Claudio Monteverdi describió y fundamentó en un prólogo a comienzos del siglo XVII.
Lo característico de esta escritura son las rápidas repeticiones de notas: un mismo sonido se repite muchas veces en valores breves, generando un movimiento apremiante y vibrante. Monteverdi lo entendía como representación de lo guerrero y lo iracundo, y lo contraponía a las escrituras más reposadas que reservaba para otros afectos.
De esta raíz surgió el trémolo de cuerdas, que hasta hoy sirve para expresar agitación. Como indicación general de interpretación, concitato se sitúa cerca de las palabras que expresan excitación e ira, como furioso.
En la partitura
La escritura se reconoce por largas series de notas repetidas en valores breves, escritas nota a nota y no con signo de trémolo. Como indicación de interpretación, la palabra aparece en cursiva sobre el pentagrama y se mantiene vigente hasta una nueva indicación.
Uso musical
La escritura pertenece a la música del Seicento y a aquella concepción según la cual la música debe representar determinados afectos. Aparece en obras dramáticas en escenas de combate y de cólera. Su efecto ha perdurado mucho más allá de su época: las notas repetidas y los trémolos siguieron siendo recursos habituales para representar la agitación en la ópera de los siglos XVIII y XIX.
Monteverdi describió el stile concitato en el prólogo de sus Madrigales guerreros y amorosos de 1638 como representación de la ira y el combate mediante rápidas repeticiones de notas en valores de semicorchea. Lo contaba entre los tres afectos fundamentales, junto al estilo templado y el estilo blando. Más tarde, concitato se empleó como indicación general de interpretación para secciones agitadas.
Práctica interpretativa
Mantén las repeticiones de notas uniformes y rítmicamente exactas; su efecto se basa en la regularidad. Tócalas con un ataque claro pero sin dureza, para que la superficie no suene fragmentada. Procura que la dinámica se mantenga constante. Y mantén el tempo estable: la agitación está en el texto musical, no en la precipitación.