Doloroso
Doloroso, con expresión de lamento.
Qué significa
Doloroso significa «con dolor» y exige una expresión quejumbrosa y afligida. La palabra procede de dolore, el dolor, y pertenece a las indicaciones de carácter que nombran un afecto en lugar de un tempo.
Dentro de este grupo, las diferencias residen en el matiz. Lamentabile y lamentoso se refieren a la queja, es decir, al dolor expresado; flebile, a lo lastimero; mesto, a la tristeza contenida. Doloroso designa el dolor mismo, sin determinar si se exterioriza o se contiene. La correspondencia en alemán es schmerzlich.
La indicación suele aparecer como complemento de una palabra de tempo e influye en este: una ejecución dolorosa no suele ser rápida.
En la partitura
La palabra aparece en cursiva sobre el primer pentagrama de un movimiento o sección y puede formar parte del título del movimiento. Permanece vigente hasta una nueva indicación. Con frecuencia se encuentra junto a armonías en modo menor, figuras de suspiro formadas por dos notas descendentes, cromatismo y retardos, es decir, recursos que plasman el afecto en el texto musical.
Uso musical
La indicación pertenece a la música del Barroco, en la que la representación de los afectos era un objetivo explícito, y sigue siendo habitual hasta el Romanticismo. Aparece sobre movimientos lentos, sobre arias y lieder con texto acorde y sobre secciones intermedias que introducen un cambio de ánimo. En la música fúnebre es especialmente frecuente.
La indicación es típica de movimientos lentos y cantos de lamento. Exige un timbre oscuro y grave, un fraseo expresivo y a menudo un tempo contenido. Las figuras de suspiro, los retardos y las líneas cromáticas apoyan la expresión. Indicaciones afines son lamentoso y dolente. Emparentada es dolente, como en el Arioso dolente de la Sonata para piano op. 110 de Beethoven.
Práctica interpretativa
Trabaja las disonancias: la expresión reside en los retardos y sus resoluciones, no en un gran volumen. Ejecuta las figuras de suspiro con peso en la primera nota y relajación en la segunda. Mantén la dinámica más bien contenida; el dolor resulta más intenso cuando es comedido que cuando es estridente. Y da tiempo a las líneas sin perder el pulso.