Saltar al contenido
Vocal

Antifonario

Libro litúrgico con los cantos de la Liturgia de las Horas.

Qué significa

El antifonario (también antifonal o antifonero) es el libro litúrgico que contiene los textos y las melodías de los cantos de la Liturgia de las Horas: antífonas, salmos, responsorios e himnos para las distintas horas del día y las fiestas del año litúrgico. Junto al gradual, que reúne los cantos de la misa, constituye el segundo gran libro de canto de la liturgia occidental.

Los antifonarios más antiguos conservados datan de la Alta Edad Media y se notaron primero sin signos de altura precisa y después con neumas, una notación temprana que esbozaba gráficamente el contorno de la melodía, antes de que se impusiera la notación de canto llano sobre pentagrama.

En la partitura

Los antifonarios antiguos muestran a menudo neumas sin líneas o con pocas líneas sobre el texto, que funcionaban más como apoyo de memoria para melodías ya conocidas que como un registro exacto de la altura. Los antifonarios posteriores, en especial los restaurados durante la recuperación del canto gregoriano en el siglo XIX, emplean la notación cuadrada de cuatro líneas, la forma todavía habitual en los libros litúrgicos actuales.

Uso musical

Como obra de conjunto, el antifonario fija la forma musical de la Liturgia de las Horas a lo largo de todo el año litúrgico, determinando qué antífona, qué tono salmódico y qué responsorio corresponden a cada hora y cada fiesta. Sirvió tanto para la ejecución práctica del oficio en coros monásticos o catedralicios como para conservar un repertorio litúrgico común en amplias regiones.

Conviene distinguir el antifonario del gradual, que contiene los cantos de la misa (como el introito, el gradual propiamente dicho, el aleluya, el ofertorio y la comunión), mientras que el antifonario sirve a la Liturgia de las Horas. Se diferencia del libro de coro más general, una colección de gran formato de composiciones polifónicas de distintos géneros pensada para que la lean varios cantores a la vez, en que el antifonario es exclusivamente canto litúrgico monódico. Los antifonarios medievales conservados son además fuentes importantes para la historia de la notación y el estudio de las tradiciones regionales de canto, como la notación neumática de San Galo.

Práctica interpretativa

Al cantar a partir de un antifonario histórico o de su edición moderna, orientate primero por la antífona correspondiente, ya que determina el tono salmódico y su ejecución. Compara, cuando sea posible, distintas ediciones o manuscritos del antifonario para escuchar cómo han cambiado los detalles melódicos según la región y a lo largo de los siglos.