Tempestuoso
Tempestuoso, precipitado.
Qué significa
Stürmend es una indicación de interpretación en alemán y exige una ejecución tempestuosa, impulsada hacia adelante. La música debe sonar como si una fuerza la empujara: violenta, agitada, con impulso hacia adelante.
La indicación afecta a la vez a la expresión y al movimiento. Una interpretación tempestuosa suele ser rápida y marcadamente dinámica, pero el énfasis recae en la violencia, no únicamente en la velocidad.
De furioso, que expresa ira, stürmend se distingue por la dirección: la ira puede desatarse sin avanzar, la tormenta empuja hacia delante. De affrettando, que exige una aceleración, se distingue en que aquí se trata de un estado, no de un proceso. De feurig («ardiente»), se distingue por la inquietud: el fuego puede arder de forma constante, la tormenta no.
En la partitura
La palabra aparece sobre el sistema al comienzo de la sección correspondiente, en ediciones en alemán en lugar de una indicación italiana, y rige hasta una nueva indicación. Con frecuencia aparece junto a pasajes rápidos, trémolos, dinámica potente y acompañamiento denso.
Uso musical
La indicación se emplea en secciones de gran agitación: en desarrollos, en movimientos finales, en canciones y escenas de ópera con texto correspondiente. En la música del siglo XIX pertenece a las palabras alemanas de interpretación con las que los compositores designan el movimiento violento con más precisión que con agitato o con fuoco.
La indicación exige una interpretación tempestuosa y apremiante, con tempo rápido y gran energía. Aparece en partituras alemanas del romanticismo, por ejemplo en Schumann y Brahms. La música debe empujar hacia adelante sin perder el control. En italiano le corresponden tempestoso o impetuoso, que también exigen un movimiento violento y una energía apremiante.
Práctica interpretativa
Mantén el ritmo con exactitud, aunque la expresión sea violenta; una tormenta difusa suena descuidada. Busca el impulso en el sonido y en la articulación, no en una aceleración descontrolada. Conserva reserva dinámica para los momentos culminantes. Y cuida que la línea, pese a todo el movimiento, conserve una dirección.