Señal de entrada
Signo (p. ej. §, cruz, asterisco) en un canon que marca la entrada de las voces imitadoras; también el gesto del director para indicar una entrada.
Qué significa
La señal de entrada es, por un lado, un símbolo gráfico como un signo de párrafo, una cruz o un asterisco que marca en la partitura de un canon el punto exacto en el que otra voz debe entrar imitando el tema. Por otro lado, el término designa también la señal física de un director que indica a una voz o a un grupo instrumental el momento preciso de entrar.
En la partitura
En un canon, la señal de entrada gráfica se coloca directamente sobre la nota donde debe comenzar la siguiente voz, mientras que todas las voces se leen de la misma línea melódica única, marcada con señales de entrada sucesivas. Según el número de voces implicadas, un canon puede contener varias señales de entrada distintas, que diferencian con claridad cada punto de entrada.
Uso musical
Anotar con señales de entrada permite escribir un canon de forma especialmente compacta, como una sola línea melódica con marcas, en lugar de escribir cada voz por separado, lo que resulta especialmente práctico en cánones sencillos pensados para el canto colectivo. En la interpretación de conjunto dirigida, la señal de entrada física es indispensable para hacer entrar juntas y con precisión a varias voces o grupos instrumentales, sobre todo tras silencios o en situaciones rítmicas complejas.
Conviene distinguir la señal de entrada de un canon de la pausa general, que indica un silencio para todas las voces por igual sin marcar ninguna entrada concreta. El gesto de entrada de un director se diferencia de la marcación general del compás en que se dirige específicamente a una voz o grupo, y no al conjunto entero por igual.
Práctica interpretativa
Al cantar un canon, presta mucha atención a la posición de la señal de entrada en tu voz, para que tu entrada coincida exactamente con el punto previsto de la melodía. En un conjunto dirigido, observa con atención los gestos de entrada físicos del director, sobre todo tras silencios largos, para entrar con seguridad y puntualidad en lugar de confiar únicamente en el conteo.