Repercussa
Nota de repetición en el canto llano.
Qué significa
Repercussa designa, en el canto gregoriano, el sonido repetido — por un lado, la práctica de cantar un mismo sonido varias veces seguidas; por otro, el sonido de referencia de un modo eclesiástico, sobre el que se recita y en torno al cual gira la melodía. En la teoría de los modos, este sonido también se llama tenor o tuba. Junto con la nota final, la finalis, es el rasgo más importante para reconocer un modo eclesiástico. La terminología varía según la fuente y la escuela.
En la partitura
En la notación cuadrada, los sonidos repetidos aparecen como varios signos iguales uno junto a otro. Cómo deben ejecutarse —cada sonido atacado de nuevo, ligeramente articulado o ligado en una unidad sostenida— no está fijado de manera unívoca en la notación y se maneja de forma distinta en las diversas escuelas de canto llano.
Uso musical
El sonido de recitación da a una melodía su centro de gravedad: desde él se mueve y a él regresa, antes de llegar a la finalis. En la salmodia resulta inmediatamente audible, porque la mayor parte del texto se recita sobre él. Conocer este sonido ayuda a asignar melodías a un modo y a comprender su articulación; en la música polifónica sobre melodías de canto llano sigue actuando como punto de referencia.
Práctica interpretativa
No cantes los sonidos repetidos de forma mecánicamente igual, sino artículalos según el texto; el acento de las sílabas marca el movimiento. Mantén el sonido de recitación estable en volumen y color, pues allí las oscilaciones se notan especialmente. Acuerda en el grupo cómo se articulan las repeticiones de sonido, para que el resultado sea uniforme. Determina, antes de ensayar, la finalis y el sonido de recitación de un canto — eso facilita memorizarlo y afinarlo.
La ejecución de los sonidos repetidos se enseña de forma distinta según la escuela de canto llano: algunas atacan cada sonido de nuevo, otras los ligan en una unidad sostenida con una ligera articulación. Decídete por una práctica y mantente en ella, en lugar de mezclarlas. En el primer modo eclesiástico, la repercussa se sitúa en la; en el segundo, en fa.