Inflexión
Cambio de altura en el tono salmódico.
Qué significa
La inflexión (latín flexa) designa en el canto litúrgico de los salmos una pequeña inflexión melódica en la primera parte de un versículo largo: la sílaba acentuada aún se canta sobre el tono de recitación, la siguiente, átona, un tono entero o una tercera menor más grave, tras lo cual la melodía vuelve al tono de recitación hasta la mediación (mediatio). La mayor parte de un versículo se dice sobre una altura constante; además de la fórmula inicial (initium), la mediación y la terminación (terminatio), la inflexión articula unidades de sentido más breves y cumple así la misma función que la puntuación en un texto escrito.
En la partitura
En los libros litúrgicos las inflexiones aparecen como breves sucesiones de notas escritas antes y después del tono de recitación. Marcas en el texto indican sobre qué sílabas caen; por lo general la distribución se rige por las últimas sílabas acentuadas de un verso. Las ediciones modernas emplean para ello negrita, cursiva o signos de acento.
Uso musical
El sistema permite cantar textos de cualquier longitud con pocas fórmulas, sin que se pierda la articulación. Musicalmente surge así una ejecución que permanece próxima al habla y que a la vez tiene puntos de referencia fijos. Como las inflexiones dependen del acento del texto, muestran cuán estrechamente están unidos lengua y melodía en este repertorio. El mismo principio pervive en las composiciones polifónicas de salmos, que toman como base el tono de recitación y sus cadencias.
Práctica interpretativa
Antes de cantar, determina la distribución de las sílabas a partir de las marcas y di el versículo en voz alta para asegurar los acentos. Mantén el tono de recitación tranquilo y uniforme; es la referencia, y cualquier inquietud ahí se nota. Ejecuta las inflexiones sin retraso, para que se conserve el fluir del texto. Respira juntos en las cesuras previstas. En el canto alterno, acordad la entrada entre los grupos, para que no se produzca ningún vacío.