Recitativo secco
Recitativo con acompañamiento seco.
Qué significa
El recitativo secco es la forma sencilla del recitativo: la voz cantante está sostenida únicamente por el continuo, es decir, por un instrumento de bajo y un instrumento armónico, por lo general clave u órgano. Secco significa seco y designa el acompañamiento escueto, no elaborado. Frente a él se sitúa el accompagnato, en el que acompaña la orquesta y el pasaje adquiere así un peso dramático.
En la partitura
Solo se anotan la voz cantante y una nota de bajo cifrada; todo lo demás lo realiza el intérprete. Los valores rítmicos de la voz cantante son aproximaciones al ritmo del habla. La cadencia final aparece por lo general como una cadencia V–I en el bajo con un giro fijo en la voz cantante, cuya ejecución varía según la época.
Uso musical
El secco sostiene la acción en la ópera, el oratorio y la cantata de los siglos XVII y XVIII: diálogos, relatos, transiciones. Como el acompañamiento apenas ocupa espacio, se conserva el tempo del habla, y grandes cantidades de texto pueden interpretarse con agilidad. Precisamente este cambio entre la acción rápida del recitativo y la permanencia del aria da a la ópera de esa época su forma. En el siglo XIX el secco desaparece en gran medida, porque su lugar lo ocupan escenas compuestas de forma continua.
Práctica interpretativa
Recita el texto en voz alta antes de cantarlo, y orienta según él el tempo y la acentuación; los valores anotados son solo puntos de referencia. Mantén el sonido con apoyo pese al carácter hablado. En el continuo, sigue al cantante, toma los acordes con brevedad y no los sostengas, siempre que el estilo lo exija. Aclara explícitamente la ejecución de las cadencias finales: el continuo puede tocar los acordes V–I ya bajo la última palabra o solo después del canto. Según Winton Dean, la cadencia retardada siguió siendo práctica aceptada hasta Mozart; elígela donde concluye una idea, y la anticipada donde el diálogo continúa. Planifica las transiciones hacia el número siguiente, para que se mantenga la tensión.
La ejecución del continuo es una labor de configuración y no solo acompañamiento: la elección de la disposición del acorde, la duración de los acordes y la reacción al cantante determinan si la escena cobra vida. Trabájalos de forma consciente y ensáyalos en conjunto.