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Historia

Música paleocristiana

La música de los primeros tiempos del cristianismo, surgida de una mezcla de tradiciones orientales, judías y griegas.

Qué significa

La música paleocristiana es la música de los primeros siglos del cristianismo. Sus raíces se encuentran en Oriente: frente a suposiciones más antiguas según las cuales surgió simplemente del canto del templo judío y de la música griega antigua, hoy se la considera más bien producto de un movimiento sincrético en el que se superponían varias tradiciones.

Las influencias babilónicas ya habían marcado de forma decisiva la himnodia hebrea, y por esa vía influyeron también en la música cristiana, que por tanto debe entenderse no como la continuación directa de una única fuente, sino como la confluencia de varias tradiciones orientales y mediterráneas.

Uso musical

El primer gran florecimiento de la música paleocristiana tuvo lugar en Siria, Asia Menor y Egipto. Desde allí se difundió por diversas vías hacia Armenia, Georgia y Persia, y más tarde llegó a Europa a través de Bizancio, Rávena y Marsella, así como por las costas ibérica e irlandesa.

Según el estado actual del conocimiento, los primeros cantos no eran obras compuestas de forma artística, sino formas de carácter popular con un fuerte sello nacional, según fueran de origen sirio, copto o armenio. El ejemplo datable más antiguo de música paleocristiana es el llamado himno de Oxirrinco, de finales del siglo III, que ya combina elementos helénicos con orientales.

De estas tradiciones tempranas, marcadas regionalmente, se desarrollaron más tarde las grandes tradiciones litúrgicas de canto de la Edad Media, entre ellas el canto ambrosiano en Milán y, finalmente, el canto gregoriano en el territorio de la Iglesia occidental.

Práctica interpretativa

Quien se ocupe de la música litúrgica temprana debería entender la música paleocristiana como una etapa previa cuyo sonido solo se ha transmitido de forma fragmentaria. Como comparación, escucha diversas tradiciones litúrgicas posteriores surgidas de ese origen común, para hacerte una idea de la diversidad estilística del primer cristianismo.