Saltar al contenido
Forma

Contradanza

Danza francesa en filas.

Qué significa

La contradanza es un baile de sociedad en el que varias parejas bailan enfrentadas, en filas o en grupos, ejecutando figuras establecidas. Procede originalmente de Inglaterra, donde se llamaba country dance, es decir, danza campestre. En Francia se convirtió en contredanse, que se entendió erróneamente como «Gegentanz» (literalmente, «danza contraria»), un malentendido que, sin embargo, encajaba con la forma de baile, en la que las parejas se sitúan frente a frente.

Son características un compás binario, por lo general de 2/4 o de 6/8, un tempo vivo y secciones claramente articuladas, cuya longitud corresponde a las figuras del baile. La música es de construcción sencilla y fácil de captar, para que todos los participantes puedan seguir las figuras.

De la contradanza se desarrollaron varios bailes posteriores, entre ellos la anglaise, la ecossaise y la cuadrilla, que consta de una sucesión de contradanzas.

En la partitura

La contradanza suele estar en compás de 2/4 o de 6/8, articulada en secciones de ocho compases que se repiten. La melodía es sencilla y rítmicamente clara.

Uso musical

La contradanza fue en el siglo XVIII y a comienzos del XIX uno de los bailes de sociedad más populares. Unía los círculos cortesanos y burgueses y se bailaba en gran número en los bailes. Numerosos compositores escribieron contradanzas para el uso social, a menudo en colecciones de piezas breves. Su carácter de baile en el que participan muchos a la vez reflejaba la sociedad cambiada de la época.

La contradanza surgió del country dance inglés y se hizo popular en Francia en el siglo XVIII como contredanse. Los bailarines se situaban en filas frente a frente, de ahí el nombre. Mozart y Beethoven escribieron contradanzas para los bailes de Viena. De ella surgieron la cuadrilla y la ecossaise. Musicalmente, las contradanzas son breves, en compás binario y claramente articuladas en grupos de ocho compases.

Práctica interpretativa

Mantén el tempo vivo y fiable, pues los bailarines deben poder seguir sus figuras. Muestra claramente la articulación de las frases. Toca con ligereza y elasticidad. Y ten presente la función social: la música debe invitar a bailar, no impresionar.