Cinta magnética
Cinta magnética para el registro sonoro.
Qué significa
La cinta magnética es una tira de material plástico recubierta de una capa magnetizable, sobre la que se registra el sonido. Se difundió a mediados del siglo XX y transformó radicalmente la relación con la música, porque permitía almacenar el sonido, cortarlo, invertirlo, alterar su velocidad y superponerlo en capas. En las partituras, la indicación «cinta» designa una parte sonora preproducida que se reproduce durante la ejecución.
Uso musical
Para la composición, la cinta supuso un nuevo plano de material: los sonidos y ruidos grabados se convierten ellos mismos en material susceptible de manipulación, lo que constituye la base de la música concreta y de la música electrónica. Con ello se hizo posible, por primera vez, una música que ya no se transmite a través de notas e intérpretes, sino que existe directamente como sonido. Están extendidas también las obras para instrumentos y cinta, en las que se combinan la interpretación en vivo y la reproducción grabada. Hoy los procedimientos digitales asumen estas funciones; las obras permanecen, y con ellas la cuestión de cómo conservar y reproducir los materiales de cinta históricos.
Práctica interpretativa
En las obras con reproducción grabada, aclara de antemano la técnica, la disposición de los altavoces y las proporciones de volumen; forman parte de la interpretación y no son una simple cuestión técnica. Ensaya con la reproducción, no solo con la partitura, porque la cinta impone el tempo de manera inflexible y no permite adaptación alguna. Fija puntos de entrada claros y ensaya el arranque. Comprueba con antelación el estado de las grabaciones antiguas y ten preparada una copia verificada. Cuenta con diferencias entre la sala de ensayo y la de interpretación.
La conservación de las grabaciones antiguas en cinta es un problema en sí mismo: el soporte se degrada, y los reproductores adecuados escasean. Comprueba con antelación si se dispone de una copia reproducible y verificada. A partir de la década de 1950, el Estudio de Música Electrónica de la WDR en Colonia trabajó con la técnica de la cinta magnética. Los bucles hechos de fragmentos de cinta pegados fueron un recurso temprano de repetición. Gesang der Jünglinge (1956), de Stockhausen, es una obra central para cinta.
Comprueba que la reproducción se realice a la frecuencia de muestreo prevista, porque de lo contrario la altura y la duración se desvían.