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Forma

Voz de acompañamiento

Voz subordinada a la melodía principal.

Qué significa

Una voz de acompañamiento sostiene la melodía principal sin pasar al primer plano. Proporciona armonía, ritmo y fondo sonoro y, por ello, se distingue tanto de la melodía como de un contracanto, que se conduce como línea independiente junto a la melodía. Formas típicas son los acordes sostenidos, las figuras arpegiadas como el bajo Alberti, los acordes repetidos y las figuras de bajo que aportan al mismo tiempo fundamento y movimiento.

Uso musical

El contraste entre melodía y acompañamiento marca la música europea desde el siglo XVII y sustituye la concepción anterior de voces de igual rango, sin desplazarla por completo. En el bajo continuo, el acompañamiento no está escrito íntegramente, sino que se realiza a partir del bajo cifrado; en la música para piano del siglo XIX está anotado por extenso y a menudo elaborado con arte propio. La calidad de un acompañamiento se muestra en que sostiene la melodía, le deja espacio y, sin embargo, posee vida propia: una tarea musicalmente más exigente de lo que el nombre sugiere.

Práctica interpretativa

Toca las figuras de acompañamiento de manera regular y sin acentos involuntarios; cualquier irregularidad desvía la atención de la melodía. Mantén el volumen deliberadamente por debajo de la voz principal y comprueba el equilibrio en la sala, no en el instrumento. Destaca los cambios armónicos, pues son los que dan sentido a la melodía. Respira con el portador de la melodía y sigue su manejo del tiempo en vez de imponer tus propias ideas de rubato. Practica las figuras de acompañamiento por separado hasta que funcionen automáticamente, para que la atención quede libre durante la interpretación en conjunto.

Comprueba además si una figura de acompañamiento cambia de función a lo largo de la pieza: a menudo, una voz secundaria se convierte más adelante en línea conductora, y ese momento debe hacerse audible. Presta atención a la conducción del bajo, pues esta fija la armonía y con ello sostiene o cuestiona la melodía. En el acompañamiento del canto rige la primacía del texto: en los pasajes densos, el acompañamiento se retira; en los interludios, puede pasar al primer plano. Practica las figuras de acompañamiento también sin la voz principal, buscando regularidad.