Frottola
Canción estrófica italiana del Renacimiento.
Qué significa
La frottola es una canción estrófica italiana de alrededor de 1500, generalmente a cuatro voces, con la melodía en la voz superior y un acompañamiento predominantemente acórdico en las demás. Los textos son profanos, a menudo humorísticos o galantes, y la forma es estrófica con una articulación clara. Las colecciones impresas difundieron el género rápidamente; se cuenta entre los primeros éxitos de la imprenta musical.
Uso musical
Lo característico es la sencillez: períodos regulares, tratamiento silábico del texto, cadencias claras, poca imitación. Esta factura es la condición para que las piezas pudieran interpretarse también como solo con acompañamiento, una práctica documentada en arreglos para laúd de la época y que anticipa la posterior melodía acompañada. Desde el punto de vista de la historia de la música, la frottola ocupa un lugar revelador: está escrita a varias voces, pero concebida con predominio melódico. De su entorno surgirá más adelante el madrigal, que interpreta el texto con mucha mayor precisión y elaboración artística.
La frottola floreció hacia 1500 en el norte de Italia, especialmente en la corte de Mantua bajo Isabella d'Este. El editor Ottaviano Petrucci publicó a partir de 1504 numerosos libros de frottole. El género fue un precursor del madrigal y se sitúa en los inicios de la música vocal profana italiana del Renacimiento.
Práctica interpretativa
Mantén la textura transparente y la declamación conjunta; el texto debe coincidir sílaba a sílaba. Varía las estrofas, ya que la música se repite y es el texto el que aporta la diversidad. Canta con un vibrato moderado y una emisión ligera; la plenitud está fuera de lugar aquí. Considera la ejecución con voz solista e instrumentos, como está documentada históricamente, y aclara la plantilla de antemano. Cuida la rítmica danzable y evita tempos demasiado lentos.
Existen arreglos contemporáneos para voz e instrumento de cuerda pulsada que muestran que esta música no se ejecutaba solo a cuatro voces; ofrecen una alternativa bien documentada para la interpretación. Decide la plantilla de forma consciente. Comprueba si la edición impresa de la fuente ya contiene una colocación del texto o si esta procede del editor, porque de ello depende la declamación.