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Instrumento

Cistro

Instrumento de cuerda pulsada de caja plana y forma de pera, con cuerdas metálicas.

Qué significa

El cistro es un instrumento de cuerda pulsada con caja de resonancia plana, generalmente de forma de pera o de corazón, y cuerdas metálicas que se tañen con una púa. Se diferencia así del laúd, cuya caja abombada lleva cuerdas de tripa y que suele pulsarse con los dedos.

Un rasgo característico es su afinación reentrante: los órdenes de cuerdas no están ordenados de forma continua de grave a agudo, sino que algunas cuerdas más agudas quedan junto a otras más graves. Esto facilita digitaciones de acordes especialmente resonantes en el mástil.

Uso musical

El cistro surgió a finales de la Edad Media y estuvo muy extendido en gran parte de Europa entre los siglos XVI y XVIII, sobre todo como instrumento de la música doméstica burguesa, más que cortesana. Servía para acompañar canciones y para tocar piezas de danza de textura acórdica sencilla, y se consideraba más fácil de aprender que el laúd.

Debe distinguirse del salterio o de la cítara de mesa, instrumentos con las cuerdas dispuestas paralelamente sobre una tapa plana; el cistro, en cambio, posee un mástil independiente con trastes, como una guitarra. Se diferencia del laúd por su caja plana y sus cuerdas metálicas, que producen un timbre más brillante y plateado.

En Inglaterra el instrumento equivalente (cittern) era tan popular que se guardaba en las barberías para que los clientes que esperaban pudieran tocarlo. Tras el siglo XVIII desapareció en gran medida de la música culta, aunque instrumentos emparentados sobreviven en algunas tradiciones populares.

Práctica interpretativa

Si tocas un cistro o una réplica moderna, ten en cuenta la afinación reentrante: no digites los acordes como en la guitarra, sino busca la posición del mástil que suene más llena. Sujeta la púa de forma bastante plana para que las cuerdas metálicas no zumben, y escucha el timbre brillante y campanudo que define al instrumento.