Saltar al contenido
Forma

Capricho

Pieza instrumental libre y caprichosa.

Qué significa

El capricho (del italiano capriccio, «antojo», «ocurrencia») designa una pieza instrumental que no se somete a ninguna forma fija. En lugar de un desarrollo predeterminado, es la imaginación libre de quien compone la que marca el curso: los temas cambian de manera repentina, el tempo y el carácter pueden virar de golpe, y los giros sorprendentes son un rasgo deliberado del diseño, no una desviación de él.

Como el capricho no tiene forma fija sino que describe una actitud, las obras que llevan este título pueden diferir mucho entre sí. Lo que suelen compartir es un rasgo virtuosístico y juguetón, además de cierta brevedad.

Uso musical

En los siglos XVI y XVII, capriccio fue el título de piezas instrumentales elaboradas, a menudo de trabajo contrapuntístico, que mezclaban elementos de la fuga, la fantasía y el ricercar jugando deliberadamente con las reglas de la escritura estricta. A partir del siglo XIX el término pasó a designar piezas de carácter más breves y virtuosísticas, con frecuencia para piano solo o para instrumento solista con orquesta, en las que predominan los cambios de ánimo y el brillo técnico.

Conviene distinguir el capricho de la fantasía: ambos son formalmente libres, pero la fantasía se inclina hacia lo improvisatorio y soñador, mientras que el capricho busca el ingenio, la sorpresa y el virtuosismo lúdico. Se diferencia del estudio en que este persigue ante todo un problema técnico, mientras que el capricho busca sobre todo expresión musical, aunque ambos géneros puedan ser técnicamente exigentes.

Práctica interpretativa

Tómate en serio los cambios de ánimo del capricho y acéntualos en vez de suavizarlos: su efecto depende de esos contrastes. Estudia por separado los cambios rápidos de tempo y carácter para que suenen sin esfuerzo en su contexto, e interpreta incluso los pasajes técnicamente exigentes con cierta ligereza y no con tensión audible.