Boquilla
Dispositivo de embocadura del instrumento de viento.
Qué significa
La boquilla es la pieza con la que el intérprete sopla el instrumento de viento. En los instrumentos de viento metal es una pieza de metal en forma de copa o de embudo, en la que vibran los labios; en el clarinete y el saxofón lleva la lengüeta simple, sujeta con una abrazadera. Los instrumentos de doble lengüeta no tienen boquilla en sentido estricto, sino la propia lengüeta doble; en las flautas, esa función la cumple el orificio de embocadura en la cabeza. Medidas como la profundidad de la copa, el ancho del borde y el calibre son pequeñas, pero su efecto es grande.
Uso musical
La boquilla decide en buena medida el timbre, la respuesta, la entonación y la resistencia. Una copa poco profunda favorece el registro agudo y el brillo; una profunda, un sonido redondo y oscuro; por eso la trompeta, la corneta, el fliscorno y la trompa usan formas propias, que son las que en primer lugar constituyen su carácter sonoro. En el clarinete y el saxofón, la abertura de la mesa y el grosor de la lengüeta determinan juntos la resistencia y, con ella, el sonido. La instrumentación y la práctica interpretativa cuentan con estas diferencias: un instrumento con boquilla equivocada no suena como él mismo.
Práctica interpretativa
Elige la boquilla en función del instrumento y de la tarea, no por prestigio ni por la costumbre de otros, y no la cambies poco antes de una actuación; la embocadura necesita tiempo para adaptarse. Colócala con poca presión de apoyo; una presión alta fatiga los labios y hace insegura la zona aguda. Mantenla limpia, pues los depósitos alteran el calibre de forma medible; límpiala con regularidad con agua y cepillo. No la ajustes a presión en el instrumento, sino colócala con un giro suave. En las boquillas de lengüeta, comprueba que esta quede centrada y a ras del borde, porque incluso pequeñas desviaciones estropean la respuesta.
Un cambio de boquilla necesita semanas hasta que la embocadura y la idea sonora se adapten: planifica esos cambios en periodos tranquilos y no antes de una actuación. Para los distintos instrumentos de una misma familia se necesitan boquillas propias; no existe una única válida para todos los fines. Examina el borde en busca de daños, porque las muescas hieren el labio. En las boquillas de lengüeta, la posición de esta forma parte del control diario, y las abrazaderas deben quedar firmes, pero no excesivamente apretadas, para que la lengüeta vibre con libertad.