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Instrumento

Aire comprimido

Propulsión de los tubos del órgano mediante viento.

Qué significa

El órgano es un instrumento de viento en el sentido literal: sus tubos suenan porque se les suministra aire bajo una sobrepresión constante. Hoy este viento lo generan ventiladores eléctricos; antes, fuelles accionados por calcantes. Desde allí el aire fluye a fuelles de depósito que regularizan la presión, y de ahí a los secretos sobre los que se asientan los tubos. Solo cuando una tecla abre una válvula llega el viento al tubo correspondiente. La presión del viento se mide en milímetros de columna de agua y forma parte de la concepción sonora de cada instrumento.

Uso musical

La presión del viento determina volumen, respuesta y timbre de los tubos y se ajusta durante la construcción al volumen del espacio y al ideal sonoro; no es un valor que el organista modifique. Para la interpretación se deriva de ello una propiedad importante: mientras la tecla permanece pulsada, el sonido continúa sin alteración — el órgano no conoce la extinción gradual ni la dinámica de ataque. La expresión se consigue, por tanto, mediante la registración, la articulación, la gestión del tiempo y, en su caso, la caja expresiva. Los instrumentos con sistemas de fuelles antiguos presentan una ligera fluctuación del viento que, según el criterio, se percibe como vitalidad o se compensa con técnica moderna.

Práctica interpretativa

Asegúrate de que el sistema de ventilación esté encendido antes de tocar y de que el fuelle haya tenido tiempo de llenarse. Cuenta con una caída audible del viento en registraciones muy densas, especialmente en instrumentos antiguos; distribuye los acordes densos preferiblemente en el registro medio. Evita mantener varios registros de lengüeta simultáneamente en el registro grave si el instrumento reacciona con debilidad de viento. Ruidos anómalos como aullidos o escapes de tubos individuales son asunto del organero, no del intérprete. Comunica tales observaciones indicando registro y nota.

Ten en cuenta que el viento no llega a todas las partes del instrumento con la misma rapidez: tras pausas prolongadas o con un consumo de registros elevado, la respuesta puede retrasarse, especialmente en el registro grave. Anticipa ligeramente la entrada en esas situaciones. Algunos instrumentos históricos presentan una ligera oscilación del viento que forma parte de su sonoridad y no debe tratarse como defecto. Procura encender el ventilador con suficiente antelación y apagarlo después de tocar, y comunica al organero cualquier ruido inusual indicando registro y nota.