Saltar al contenido
Cuerda

Saltando

Golpe de arco saltado.

Qué significa

Saltando —también saltato— designa un golpe de arco en el que este se separa de la cuerda y salta entre las notas. El término se usa como denominación colectiva para los golpes de arco saltados y se solapa con el spiccato y, cuando varios saltos caben en un mismo golpe, con el jeté. El movimiento de salto no procede solo del brazo, sino de la flexibilidad de la vara del arco; el intérprete determina la altura, el tempo y la dirección.

En la partitura

El tipo de golpe se indica mediante puntos de staccato, a menudo junto con la palabra saltando o saltato, porque los puntos por sí solos también podrían ejecutarse sobre la cuerda. Si los puntos aparecen bajo una ligadura, se indican varios saltos dentro de una misma dirección de arco.

Uso musical

Los golpes saltados dan ligereza y transparencia a los pasajes rápidos: cada nota queda claramente separada, sin necesidad de esfuerzo. Pertenecen a la sonoridad de la música orquestal clásica y romántica en movimientos rápidos, en scherzi, en finales danzables y en solos virtuosos. A tempo lento la técnica no funciona, porque entonces el arco no rebota por sí mismo; en su lugar aparece un détaché breve o un staccato levantado.

Práctica interpretativa

Encuentra el punto de equilibrio de tu arco, en el que salta de manera uniforme sin intervención, por lo general en el centro o justo por encima de él. Mantén los dedos relajados y deja trabajar a la vara; cualquier intento de generar el salto con el brazo lo vuelve irregular. Empieza a tempo medio, no lento, porque el golpe necesita movimiento. Unas cerdas demasiado tensas producen saltos duros y altos; demasiado flojas, ninguno. Cuando el pasaje deba sonar fuerte, desplaza el punto hacia el talón; para ligereza, hacia la punta. Practica primero corcheas uniformes en una sola cuerda antes de añadir cambios de cuerda.

El golpe de arco debe ejecutarse de forma conjunta en la fila, pues de lo contrario surge una imagen inquieta: acuerda el punto de arco, la altura del salto y el tempo, y practica el pasaje juntos, despacio y con contacto con la cuerda, antes de dejarlo saltar. Cuida que los saltos no se aceleren por sí solos. En los cambios de cuerda, planifica también el nivel del brazo, porque de lo contrario el arco se posa de forma irregular. En los pasajes suaves, la altura del salto disminuye, no el tempo.