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Instrumento

Quinteto de viento

Conjunto de cámara de cinco instrumentos de viento madera diferentes.

Qué significa

El quinteto de viento, habitualmente llamado quinteto de viento madera, es una formación de cámara compuesta por flauta, oboe, clarinete, trompa y fagot. Lo notable es que aquí tocan juntos cinco instrumentos con mecanismos de producción sonora completamente distintos: uno de bisel, uno de caña doble, uno de caña simple, uno de boquilla y de nuevo uno de caña doble. A diferencia del cuarteto de cuerdas, que pertenece a una sola familia tímbrica, el quinteto de viento es mixto por naturaleza, y precisamente en ello reside su atractivo y su dificultad.

Uso musical

Como formación estable, el quinteto se consolidó en torno al cambio del siglo XVIII al XIX y posee desde entonces un extenso repertorio propio; en el siglo XX se sumaron numerosas obras, porque la formación ofrece a los compositores cinco colores claramente diferenciables. La trompa desempeña un papel especial: como único instrumento de metal, conecta al grupo tímbricamente hacia el registro grave y puede funcionar tanto como bajo como voz intermedia, mientras que el fagot alterna entre función de bajo y melodía. Del conjunto de viento de la Harmoniemusik se distingue el quinteto en que cada parte está ocupada por un solo intérprete y no hay duplicaciones.

Práctica interpretativa

El mayor desafío es la afinación, ya que los cinco instrumentos reaccionan de manera distinta a la temperatura y a la dinámica; si solo uno afina de nuevo, el equilibrio se desplaza. Acuerda un tono de referencia fijo y afina otra vez después de calentar. Comunica las entradas mediante el movimiento de la respiración, no con gestos de cabeza; un levare respirado en común sostiene al grupo. Cuida el equilibrio: el oboe y la flauta se imponen fácilmente, el fagot y la trompa necesitan espacio. Acuerda la articulación de forma explícita, porque el golpe de lengua y la emisión de la trompa suenan por naturaleza de manera diferente. Para conseguir finales limpios, conviene acordar de antemano el final de cada frase en lugar de dejarlo solo al oído.

Ten en cuenta que las cinco voces rara vez suenan igual de fuerte y que el equilibrio debe restablecerse una y otra vez: lo que funciona en un movimiento puede ser excesivo en el siguiente. En el ensayo escucha con atención la voz que en cada momento lleva la línea principal y oriéntate por ella. Acuerda en conjunto los puntos de respiración, porque respirar de forma escalonada salva las líneas largas. Siéntate de modo que todos puedan verse, pues las entradas se dan con la respiración. Afina de nuevo después de calentar y establece un tono de referencia fijo.