Prestissimo
El tempo más rápido posible.
Qué significa
Prestissimo es la forma superlativa de Presto y designa el tempo más rápido posible. Se mencionan a veces cifras, pero resultan poco significativas: lo que es posible depende del instrumento, de los valores de las notas y de la escritura. Por eso la palabra designa un límite, no un valor.
En relación con los superlativos emparentados: Vivacissimo subraya la vivacidad, Allegrissimo la viveza acentuada, Prestissimo la pura velocidad. Es la indicación de tempo rápida más usada de todas y, en consecuencia, poco frecuente.
«Lo más rápido posible» no significa «tan rápido como se pueda hacer», sino tan rápido como el movimiento todavía admita. Donde la estructura se vuelve irreconocible, el límite se ha sobrepasado.
En la partitura
La indicación figura sobre el primer pentagrama de un movimiento o sección y puede convertirse en el nombre del movimiento. Es típica su cercanía a corcheas o semicorcheas continuas, a compases de alla breve y a barras de unión que agrupan en grandes conjuntos. Las cifras de metrónomo que la acompañan suelen proceder del editor.
Uso musical
La indicación se emplea en movimientos finales y codas que deben llevarse al extremo, así como en piezas virtuosísticas cuyo atractivo reside precisamente en la velocidad. A menudo aparece hacia el final de una obra, tras un Presto previo, y marca entonces una última intensificación.
Prestissimo es el tempo usual más rápido. Exige gran ligereza, para que la música no se difumine. Beethoven lo escribe, por ejemplo, en el final de la sonata para piano op. 2 n.º 1.
Práctica interpretativa
Determina el tempo a partir del pasaje más difícil, no del comienzo. Mantén todos los movimientos pequeños: a este tempo, el recorrido que hace el dedo, el arco o la lengua decide el resultado. Cuenta en unidades grandes, a menudo compases enteros, o el movimiento se desintegra en pulsos aislados. Estudia despacio con la misma articulación e intensifica en pasos pequeños. Y cuida que los acentos métricos sigan siendo audibles; sin ellos, incluso el tempo más rápido suena uniforme.