Cantata sacra
Cantata para el oficio religioso.
Qué significa
La cantata sacra es una composición vocal en varios movimientos destinada al oficio religioso. Consta habitualmente de un coro inicial, varios recitativos y arias, y un coral final; la plantilla comprende solistas, coro e instrumentos. Su texto se refiere a las lecturas o al tema del domingo correspondiente dentro del año litúrgico, de modo que cada cantata está vinculada a un día determinado.
Uso musical
De esta vinculación se derivan muchas consecuencias. La cantata ocupa un lugar fijo dentro del oficio, por lo general después del Evangelio, y su duración está ajustada a ello. El coral final retoma una melodía conocida por la comunidad y devuelve así la obra al oficio religioso; con frecuencia esa misma melodía ya aparece como base en el coro inicial, de modo que se genera un arco. Los distintos movimientos corresponden en su planteamiento a los de la ópera —recitativo y aria—, pero sirven a la interpretación del texto en lugar de a una acción dramática. En su época de origen, estas obras eran música de uso en el mejor sentido: escritas para un domingo concreto y para las fuerzas disponibles.
Práctica interpretativa
Aclara desde el principio la plantilla y las fuerzas disponibles, ya que a menudo los solos deben cubrirse desde el propio coro. Trabaja a fondo el coro inicial y haz audible un eventual cantus firmus. Da a los recitativos un carácter hablado y aclara la práctica del continuo. Canta el coral final con sencillez y con el texto inteligible; pertenece a la comunidad, aunque esta no cante junto. Acuerda con la dirección litúrgica la duración y el lugar dentro del oficio, y comprueba si la obra corresponde al domingo en cuestión.
Ten en cuenta además que Bach planteó algunas cantatas en dos partes: la primera se interpretaba antes del sermón y la segunda después, como en las cantatas BWV 75 y BWV 76.